Reformas
electorales: Franklín
Sanjur M.
La propuesta de reforma constitucional impediría el aumento de
los legisladores en el próximo periodo
La ciudadanía ha recibido con singular beneplácito el planteamiento
expuesto hace varias semanas por Jorge Rubén Rosas, quien conjuntamente
con el Mario Boyd Galindo, representa a la formación política
del MOLIRENA.
La
propuesta se refiere a posibles enmiendas a la Constitución Política
de la República en materia electoral, de tal forma que nuestro
ordenamiento jurídico superior responda a la realidad nacional
y a las necesidades sociales, económicas y políticas del país.
Entre los aspectos planteados por la representación del MOLIRENA,
se hace hincapié en que la conformación de la Asamblea Legislativa
se mantenga en 71 legisladores y no aumenten a 82 sus integrantes,
como sucedería de no reformarse la Carta Magna, lo que sería extremadamente
oneroso para la economía nacional.
No menos importante, es la calidad de los candidatos que resulten
electos, de allí que los partidos políticos deban seleccionar
a sus mejores hombres para someterles al escrutinio popular; solo
así este órgano del Estado, tan desprestigiado y cuestionado por
la ciudadanía hoy día, podría recobrar la importancia que otrora
tuvo en el escenario de la vida pública nacional.
Un punto significativo, dados los tiempos que corren, lo constituye
la propuesta para modificar la cantidad de suplentes de los legisladores,
de manera que a cada legislador corresponda un suplente solamente.
Parece que la elección de suplentes es un anacronismo y en algunos
países, está cayendo en desuso. Además, la escogencia de los suplentes
es innecesaria y hasta contraproducente, porque a parte de que
no tienen funciones, en la práctica se ha prestado a abusos y
excesos en requerimientos presupuestarios, en retribución a supuestos
aportes hechos durante la campaña.
Lo mismo puede afirmarse en torno a los vicepresidentes. Por tanto,
bastaría pues con postular un suplente para legislador y un vicepresidente
de la República.
Asimismo, por medio de reformas a la Carta Política, como lo solicitan
los miembros del MOLIRENA, se podría instituir en nuestro sistema
electoral la segunda vuelta entre los candidatos más votados para
presidentes y vicepresidentes (solamente uno, si se reforma este
punto). Esto evitaría tener un presidente de minorías, como sucedió
en el periodo pasado.
Antes sin embargo, es menester analizar algunos aspectos (v.gr.
población votante, cantidad de candidatos, índice de abstención,
etc.) para determinar si se justifica la convocatoria de una segunda
vuelta; es decir, no tiene necesariamente que darse, cuando ningún
candidato haya alcanzado más del 50% de los votos válidos como
en otros países.
Por otra parte, la solicitud de reforma constitucional para modificar
la base poblacional para la representación de los corregimientos
es muy razonable y perfectamente viable, ya que existe una enorme
desproporción entre corregimientos densamente poblados y otros
con mucho menos de mil habitantes. Esta situación es absurda y
lo justo y lógico es corregirla, considerando la extensión territorial
y población de cada uno, lo que facilitaría la ejecución de acciones
y proyectos que conduzcan a solucionar los graves problemas sociales
que afrontan muchos corregimientos en sus comunidades.
Sería de la máxima complacencia para todos los panameños, sin
distingo de banderías políticas, que en la propuesta de modificaciones
de la Constitución de la República, se establezca entre otros
elementos esenciales, la prohibición de los miembros de la Asamblea
Legislativa de ejecutar funciones reñidas con sus postulados,
principalmente las relacionadas con el manejo financiero de los
caudales públicos, llámese partidas circuitales o de desarrollo
social. ¡Es el momento de atender el clamor popular! Hay que acabar
de una vez por todas con esta “sinvergüenzura” que heredamos de
la dictadura (1968-1989).
Asimismo, sería conveniente que los integrantes de esta comisión,
amplíen el marco de sus deliberaciones para que, además de las
reformas en materia electoral, se formulen propuestas para erradicar
del texto constitucional, normas incorporadas por la tiranía militar
y que vician las fuentes del sufragio, pervirtiendo nuestras costumbres
políticas.
Nada sería más reconfortante para la esperanza de los panameños
en los umbrales de un nuevo siglo. La historia así lo reconocerá
y las presentes y futuras generaciones se lo agradecerán.
El autor es profesional independiente
La propuesta Davachi: Carlos
Christian Sánchez
Los seres humanos están perdiendo los valores por causas diversas
Uno de los graves problemas sociales que afrontan las naciones
en vías de desarrollo, es la adaptación de sus ciudadanos al sector
productivo del Estado.
Se
requiere que los nuevos hombres y mujeres de un país determinado
estén educados adecuadamente, que posean valores morales, que
comprendan las bondades de la superación académica profesional
además de la responsabilidad de formar un hogar en familia.
Pero hay algo que no se tiene en cuenta en la formación de los
nuevos ciudadanos, aquellos que luego crearán una familia: la
protección y valorización de la educación moral.
Los seres humanos estamos perdiendo los valores por causas diversas,
producto de los malos ejemplos, el desprecio de las autoridades
educativas, las crisis políticas y sociales dentro de los países,
así como por la corrupción.
Recientemente tuvimos la oportunidad de contactar al especialista
norteamericano Farzín Davachi, decano de Fullbright y doctor de
Cardiología Infantil del New York Medical College. El profesor
Davachi es igualmente consejero y consultor medicosocial de las
Naciones Unidas, de la Organización Panamericana de la Salud y
del Banco Mundial. Con relación a su labor medicosocial, ha propuesto
a varios gobiernos alrededor del mundo el desarrollo preventivo
y educacional para las poblaciones aquejadas por el mal del virus
HIV/SIDA.
El profesor Farzín Davachi presentó hace pocos meses la idea de
rescatar los valores morales en la infancia y la adolescencia,
puesto que en los niños en crecimiento está el futuro de una nación.
El desarrollo del carácter moral de cada niño es la base esencial
para la adquisición de cualquier otro conocimiento. Si el carácter
de los niños no se entrena, el resto de su aprendizaje será de
poco beneficio para ellos o para la sociedad en la que se desenvuelven.
Por ello, el conocimiento debe estar cimentado en un buen carácter.
Davachi también considera que el propósito de la educación moral
para el ciclo de la educación básica general es capacitar a los
niños con el fin de que puedan tomar decisiones morales y actúen
de acuerdo con ellas. Esto implica que a los infantes se les debe
educar para que piensen en el bienestar de la comunidad y participen
en empresas colectivas.
La base ideal de la propuesta Davachi, es el establecimiento de
una conexión entre el corazón humano (los sentimientos) y Dios.
Ellos manejarán sus asuntos con responsabilidad y buena conducta,
construirán la unidad y buscarán o apreciarán la diversidad. Cuando
se cimiente la conducta moral del joven, entonces podrá adquirir
la iniciativa y la perseverancia para superar obstáculos o encontrar
soluciones a los problemas familiares.
En la pasada Décima Cumbre Iberoamericana efectuada en Panamá,
la propuesta Davachi fue recibida por la presidencia panameña
dirigida por Mireya Moscoso. Incluso en la Declaración de Panamá
del 17 de noviembre del 2000, producto del cónclave americano-ibérico,
se consideró el rescate de los valores humanos y la inserción
de la educación moral en los programas educativos de los países
del hemisferio.
La verdad es que la idea no resulta del todo utópica. La necesidad
de que los ciudadanos del futuro posean valores éticos sólidos
en el ámbito social y profesional, son elementos clave para que
un país logre sobrevivir en un mundo cambiante. Por ello, el programa
de educación moral, nutrido por el patrimonio cultural de todos
los pueblos del mundo, nos puede ayudar a mejorar las perspectivas
sociales de una nación, haciendo posible que los niños observen
la unicidad de Dios con la humanidad. Conocerán su propia identidad
y contribuirán plenamente al progreso real de la sociedad en la
que viven.
El autor es relacionista internacional
Explicaciones
absurdas: Juan Ramón Martínez D.
Ante el sospechoso hermetismo en relación a las tumbas acusadoras,
doña Mireya tenía que hacerse pre sente y procurar que se “abrieran
las fo sas” al país entero.
Aunque parezca increíble, aún está vi gente la Constitución de
1972 (léase, acto de imposición de 1972, con sus parches del '83).
Este documento de origen es púreo contiene un artículo en el que
se establece que la presidenta está en la obligación de vigilar
por la debida admi nistración de justicia. En cumplimiento de
la norma citada y ante las medidas sos pechosamente limitantes
establecidas pa ra los medios de comunicación y los fa miliares
de las víctimas de los vejámenes, violaciones y asesinatos, la
presidenta tu vo una vez más que actuar y hacer pre sencia en
el cuartel funerario.
El muy mal disimulado disgusto por parte de algunos y el temor
a la justicia y a su propia conciencia por parte de otros, les
ha hecho orquestar una serie de crí ticas traídas de los cabellos.
Lo cierto es que la presidenta cumplió con el mandato constitucional
que ellos mismos habían impuesto a un país aterrorizado con ra
zón, como lo evidencian ahora las tumbas sin nombre y sin cruz.
Adicional y simultáneamente a estas críticas, algunos en diversos
medios de comunicación se han dado a la tarea de “explicar” quiénes
fueron los asesinos y enterradores. Así, han surgido imagina tivas
y peculiares teorías, como aquella que señala que la CIA tuvo
una sucursal en el cuartel maldito. También se ha dicho, que el
actor principal fue aquel que a su vez, fue víctima de otro golpe
a los pocos meses de llegado al poder.
Otra tesis es que los enemigos de la “revolución” aprovechaban
las horas de la noche para matar a sus propios compa ñeros de
lucha contra la dictadura y en terrarles en el cuartel para desprestigiar
el “proceso”.
Se dice por último, que los “nobles y generosos sentimientos”
de los que tenían secuestrado y aterrorizado al país, les im pedían
cometer estos crímenes.
La única teoría que aún no se han atrevido a esbozar es la de
que estos muertos se torturaron a sí mismos y pos teriormente
se suicidaron, tomando la pre visión de abrir sus propias tumbas.
El META y las osamentas: Edwin
E. Cabrera U.
No parece correcto pretender forzar hechos que no tienen nada
que ver unos con otros
No acostumbro a leer los artículos de opinión porque los mismos
no pasan de ser eso, una opinión absolutamente subjetiva de su
autor(a); lógico es que si no los leo, mucho menos reacciono o
doy respuestas a temas tan diversos, como diversas son las opiniones
de todos(as) los que formamos parte de esta sociedad panameña.
Sin embargo, a propósito de la caricatura del señor Julio Briceño,
alias RAC, contra el Dr. Ricardo Arias Calderón, he leído cada
opinión. Por ello he decidido dejar por escrito y para el registro
histórico, una versión distinta.
En efecto, se trata de la forma mal hadada como se ha querido
vincular el tema de los hallazgos de las osamentas y la existencia
del Pacto META. Que las osamentas están siendo descubiertas, eso
es un hecho cierto; que las mismas están en un antiguo cuartel
militar, también es un hecho cierto; que los militares de la época
tendrán que responder ante las autoridades y ante Dios por lo
allí ocurrido, eso es inevitable; que el PRD fue el brazo político
de los militares, eso es innegable; que la sociedad en su conjunto
podrá pasar la página de esa parte del libro de nuestra historia
cuando se establezcan las responsabilidades de lo ocurrido a esos
seres humanos, eso es impostergable; que será bueno designar una
Comisión de la Verdad para que contribuya con el Ministerio Público
y el Organo Judicial a conocer lo ocurrido para deslindar responsabilidades,
eso, creo, la mayoría de los panameños(as) lo avalaríamos. Todos
estos hechos y tal vez otros más son reales y con seguridad compartidos
por todos los miembros de esta sociedad.
En mi opinión, no parece correcto pretender forzar hechos que
no tienen nada que ver unos con otros. La existencia del Pacto
META no se traduce en renuncia de principios, ni mucho menos en
la desaparición o borrón de los hechos del pasado. Esas realidades
están allí; ocurrieron y tendrán que ser resueltas.
Pero ahora resulta que algunos(as) escribanos(as), no solo quieren
olvidar las condiciones en que surgió el Pacto META, sino también
malévolamente quieren hacerles pensar a los lectores que como
ese pacto existe, el mismo se extiende incluso hasta el evento
de justificar los hechos ocurridos durante 21 años de dictadura.
!Que infames¡
A manera de recorderis, particularmente para la buena amiga Carmen
Cabello, de quien guardo gratos recuerdos cuando fuimos compañeros
de trabajo en La Prensa y en donde no solo corregía las noticias
sino también las leía, me sorprende que de su reciente artículo
se desprenda que simplemente ya no lee las informaciones que aparecen
en el diario al cual sirve. El Pacto META no es otra cosa que
el producto de la falta de coherencia política y lógicamente de
liderazgo del arnulfismo; la ruptura del Pacto de La Pintada,
por cierto harto cuestionado por estos mismos opinadores(as),
es responsabilidad del arnulfismo y frente a esa realidad cierta
publicada en todos los medios de comunicación social del país
(incluyendo La Prensa), los escenarios posibles de construir eran
muy simples: recomponer el Pacto de La Pintada (algunos legisladores
arnulfistas ya advertían que no lo respetarían); una alianza entre
el arnulfismo y el PRD, la cual era perfectamente posible, aunque
parece que a ninguno de los dos les interesaba llegar a algún
tipo de acuerdo; y poner los votos que hacían mayoría en el Pacto
de La Pintada (los dos PDC) del lado del PRD y asegurar así la
mayoría. Esos eran los únicos escenarios posibles. Lamento que
Carmen no haya leído esas noticias. De lo contrario no habría
tenido que afirmar en su escrito lo del “odio visceral que la
democracia cristiana siente por el arnulfismo…”; esos son hechos
ciertos, no odios ni pasiones.
El acuerdo META es estrictamente legislativo y no veo por qué
tiene que vincularse con el hallazgo de las osamentas. El acuerdo
META podrá ser medido o evaluado por sus logros y el tiempo se
encargará de establecer si el mismo funcionó para beneficio del
país desde la perspectiva legislativa. Las osamentas y el esclarecimiento
de todo lo allí ocurrido son materia de una investigación que
aspiramos que no solo sea científica sino también objetiva. De
ese hecho, no solo el tiempo sino también la justicia humana y
la divina se encargarán.
El PDC no ha variado sus principios, pero no se la pasa evocando
el pasado para construir el presente y el futuro. Esta nueva generación
de demócratas cristianos, que vivió intensamente la lucha contra
la dictadura, no olvida aquellas grandes hazañas civilistas y
ahora trabaja en la vida política de nuestro país justamente para
que eso no se repita, aportando todo lo que pueda para profundizar
el sistema democrático en Panamá. El PRD, me imagino, en su momento
tendrá que plantearle al país su posición sobre estos hallazgos
y el papel que jugará en el esclarecimiento de esos hechos.
Finalmente y como de opinar se trata, hoy como hace unos meses
atrás, no tengo duda de que la decisión del PDC de conformar el
acuerdo META fue la correcta, el tiempo dirá si por lo menos mi
opinión era equivocada o no. El tiempo también establecerá cuán
trascendente ha sido la infamia de Briceño, alias RAC, infligida
contra Arias Calderón; el tiempo, cuanto más pase, más le dará
a la sociedad panameña verdaderos(as) opinadores(as) con criterios
objetivos y no forzados o más grave aún, solo repitiendo lo que
escuchan en su entorno laboral.
Soy de la opinión que la caricatura de marras es doblemente infame;
porque vincula el acuerdo META (legislativo de 2000) en democracia,
a hechos ocurridos en la dictadura en la década del 70. Pero lo
es más aún, cuando, en mi opinión, vincula a Arias Calderón con
los muertos de la dictadura y así lo explica su propio autor en
las declaraciones que dio en la Plana 2 de La Prensa creo que
el 4 de enero.
Otro día habrá que opinar sobre el derecho a la información y
el ejercicio de la libertad de expresión de los que estamos vinculados
a los medios de comunicación social y del resto de la sociedad
El autor es miembro del Comité Político del PDC
El
discurso de Martín: José
Alberto Alvarez
Ahora
que están en la oposición, algunos perredés dicen querer la independencia
judicial
El país político estuvo el pasado domingo a la expectativa del
discurso que iba a pronunciar en La Chorrea el precandidato presidencial
Martín Torrijos, actual secretario general del PRD.
La sociedad civil no presentaba tal curiosidad, ya que no ha sido
objetivo primordial de los políticos solucionar los grandes problemas
estructurales del país, sino más bien acrecentar el poder de los
partidos políticos. Cuando se han abocado a esas tareas ha sido
respondiendo al empuje de los pueblos.
Sin embargo, es la clase política la que más acude a los medios
de comunicación social, sea porque ellos (los políticos) lo buscan
o porque los periodistas les preguntan más. A diario les vemos
dándonos cátedras sobre los más diversos temas.
Por supuesto que para las bases del PRD, el discurso de Martín
llenó las expectativas. Obtuvieron lo que esperaban; se trató
de una pieza muy bien elaborada (recuérdese que el PRD tiene muy
buenos asesores), con también muy buena lectura y entonación frente
a un público que vitoreaba organizadamente a su líder. Tenían
lo que querían. En presentación formal entonces, la nota máxima.
Al oficialismo por supuesto y por puro aspecto político, no le
queda otra alternativa que atacar el discurso. Así en la primera
reacción hecha por el legislador Francisco Alemán, a través de
RPC Radio solo unos segundos después del discurso, lo catalogó
como una respuesta a los problemas internos (pugna por los mandos)
del PRD.
Si bien es cierto, esa es una de las razones, no creo que sea
la fundamental. El discurso, a nuestro parecer, respondía a esa
situación, pero también era una respuesta a los problemas y exigencia
de la amplia mayoría de las bases del PRD, que reclaman una postura
más vertical y enérgica de la que hoy en día se denomina oposición.
En ese sentido, el discurso cumplió su fin: Martín les dijo lo
que ellos querían escuchar. Y de paso, también le dio rejo verbal
a sus adversarios internos.
Empero, de lo dicho a los hechos hay mucho trecho. Y casualmente
los políticos no se distinguen por cumplir promesas, destacándose
muy pocos como verdaderos estadistas. Las oportunidades las tienen,
pero las desaprovechan. Por ejemplo, el discurso no mencionó ni
por asomo los grandes cambios que es urgente efectuar a la Constitución
Política, ni habló sobre garantías a la independencia judicial.
Dos temas de innegable trascendencia y que, además, deben estar
por encima del vaivén político y electoral.
En la campaña del '99 Martín, al igual que la hoy presidenta y
nuestro candidato Alberto Vallarino, prometieron reformas a la
Constitución. Martín sigue en campaña (nos preguntamos: ¿acaso
ya olvidó lo de la Constitución?) y Mireya hoy es presidenta.
Ambos tienen en sus manos esta responsabilidad histórica. La una,
como dirigente del país y el otro, como líder del partido de oposición
más numeroso y con mayoría en la Asamblea Legislativa.
Ahora que están en la oposición, he escuchado a algunos perredés
luchar por la independencia judicial. Sin embargo, el gobierno
de Pérez Balladares nombró en la Corte Suprema de Justicia a destacados
militantes del PRD. Es cierto también que el PRD, en la Asamblea,
se sumó a la oposición de la Democracia Cristiana al nombramiento
del expresidente Guillermo Endara , arnulfista hasta los huesos,
como él mismo se define como magistrado. Empero, ¿qué más han
hecho?
En diciembre de este año, el PRD tiene la oportunidad de “bloquear”
el nombramiento de dos magistrados que ha de darse en la Corte
Suprema de Justicia, si los mismos recae en abogados vinculados
a la esfera del poder político, sea del Gobierno o de la oposición.
Los políticos deben sacar las manos de la Administración de Justicia.
En el acto político celebrado el pasado domingo, fue notoria la
ausencia de lo que se conoce como “línea dura” del PRD, la cual,
a pesar de su ausencia, no dejó de sentir el látigo del discurso.
Hubo frases duras para ellos. Seguros estamos de que callados
no se quedarán y de que ya planean su estrategia.
Coincidimos con la lectura del discurso de Martín, en el sentido
de que hay que respetar la independencia del Ministerio Público
pero, agregamos, igualmente la del Organo Judicial. En este aspecto
condicionó su apoyo a la Comisión de la Verdad, y no como dice
el “Hoy por Hoy” del lunes 15 de enero, que Martí apoya la creación
de esa Comisión. También condicionó la participación a la discusión
de las reformas tributarias, elaborando una lista de requisitos
previos para esa discusión. Los requisitos son tan duros, como
por ejemplo el que habla de “un país en franca recuperación económica”,
que hace casi imposible la participación del PRD.
Sin embargo, no leyó nada con respecto a un asunto que es bochornoso
y repudiado: las mal llamadas partidas circuitales, tan aborrecidas
como el diablo mismo. En ese aspecto, guardo prudente silencio
porque de ellas disfrutan sus 37 legisladores; es decir, los que
hoy apoyan su postura en la Asamblea Legislativa.
En fin, el discurso contiene muchas cosas a las cuales debemos
dar seguimiento, para que no queden en simples palabras. El tiempo
nos dirá si, como el caso las prometidas reformas constitucionales,
son palabras que se lleva el viento o se transforman en realidad.
No tengo empacho en concluir afirmando que si el PRD cumple lo
prometido en el discurso e incorpora los cambios estructurales
que se requieren, especialmente en lo relativo a la plena independencia
judicial, el país saldrá beneficiado y entonces sí habrá un legado
político del PRD, más allá del recinto ferial de la gran Chorrera.
El autor es expresidente del Colegio Nacional de Abogados
La
ayuda de los que no están
Los salvadoreños en Estados Unidos enfrentan la tragedia en medio
del desempleo
Redacción New York Times
Los trabajadores salvadoreños en Long Island están aprendiendo
que el invierno es la peor temporada para que ocurra un desastre
natural en su patria. Estos son los meses en que hay poco o nada
de trabajo, así que tratan de vivir de sus ahorros veraniegos.
Y ahora también están tratando de reunir fondos para ayudar a
sus familias, algunas de las cuales perdieron sus hogares y vidas
en el terremoto del fin de semana pasado. Fermín Martínez, de
3 años, de Santa Ana, El Salvador, se enteró por su esposa de
que la casa de su familia había sido destruida por el terremoto
del sábado, que fue de 7.6 grados en la escala sísmica estándar.
Afortunadamente, dice, su familia estaba fuera de la casa en ese
momento.
Martínez acababa de enviar 300 dólares a su familia -su esposa,
seis hijos, ocho hermanos y su padre- para ayudarles a sobrevivir
y empezar a reconstruir, dijo el lunes. Ahora su única preocupación
es lo que hará para alimentarse y pagar el alquiler.
El trabajo que le mantiene durante los meses cálidos cuando hace
labores de jardinería, ha cesado y no le ha sido posible encontrar
trabajo en los últimos 15 días, dijo, mientras traducía el reverendo
Allan Ramírez, quien estaba hablando con los inmigrantes acerca
del sismo.
“Perdimos
todo, la casa quedó absolutamente destruida”, dice Martínez. “Ahora
trataremos de reconstruir, si Dios quiere. Tendremos que empezar
de nuevo otra vez. Quiero dormir, pero no puedo siquiera cerrar
los ojos. Sigo pensando que alguien ha muerto y que no quieren
decirme y me pregunto”. Sus ojos se llenaron de lágrimas y desvió
la mirada. Ramírez, de la Iglesia Reformada de Brookville, ofreció
poco después ayudar a Martínez con el alquiler.
En la región de Long Island, diversos grupos se están organizando
para enviar ayuda a El Salvador, donde se cree que cuando menos
600 personas han muerto en el terremoto, y miles más están desaparecidas.
Cayetano Morán, dueño del Restaurante La Unión en Hemstead, dijo
que había hablado con el consulado de El Salvador en Long Island,
y que grupos privados y gubernamentales habían formado un comité
para reunir dinero para las víctimas. El vicecónsul exhortó a
la gente a donar dinero a través de la Cruz Roja Americana y llamar
a 1-800-HELP-NOW para enviar obsequios a El Salvador.
Debido a la caída de líneas telefónicas y carencia de electricidad,
muchos salvadoreños en la localidad no han podido enterarse de
la suerte que corrieron sus familiares.
“No
sé nada acerca de mi familia porque no es posible hablar allá”,
dice Lucindo Bonilla, de 38 años, trabajador de Anamoros, quien
se preocupa por sus tres hijos. “Necesito saber qué sucedió”.
En “My Store”, en la Calle School, el tendero Carlos Barajas dijo
que solo uno de cada 20 hombres que han tratado de llamar a su
patria han logrado comunicarse con su familia en El Salvador.
“Se sienten frustrados”, dijo. “Son ya dos días sin saber nada”.
Henry Villatoro, de 19 años, quien trabaja en El Tamuzal, un restaurante
en la Calle Glen, dijo que sus padres habían salido de Nueva York
el miércoles para visitar a miembros de su familia en Santa Tecla,
donde ocurrieron los peores deslaves, pero que les habían hecho
regresar porque el área es considerada demasiado peligrosa.
“Por
el momento, aquí no hay movimiento, porque mucha gente ha estado
enviando dinero”, dijo, mirando las mesas vacías en el restaurante.
Sospechó que una familia que comía allí no tenía parientes en
El Salvador, porque parecían estar contentos. Tenía razón: eran
hondureños.
En Glen Cove, Martínez dijo que le gustaría regresar a su patria
durante esta crisis, pero que no podía darse ese lujo. “¿Cómo
regresaría?”, dijo. “Cuando menos aquí puedo trabajar y ganar
dinero”.
Martínez se enteró de que la catedral de Santa Ana había sido
destruida, al igual que la Iglesia del Calvario. Pero se sintió
muy aliviado al enterarse de que su familia había sobrevivido.
“Gracias a Dios que están bien, pero en verdad que están muy asustados”.
“Me
siento muy afligido”, dijo. “¿Cómo le voy a hacer para comer ahora
que les tuve que enviar todo lo poco que tenía?”.
New York Times News Service
Un
poblado aislado
Talnique,
un poblado montañés, ha quedado aislado por el terremoto: David
González
Aislada de la mayor parte del país debido a árboles caídos, grandes
rocas y caminos desmoronados, este remoto poblado montañés tal
vez no sea el centro de la atención, pero sus problemas no son
menores. Desde el terremoto del sábado, los mil 500 habitantes
de Talnique se encuentran sin electricidad, agua corriente, servicio
telefónico e incluso sin la atención de las autoridades.
Ninguna de las cerca de 666 personas que fallecieron el sábado
vivían aquí, pero muchos habitantes de Talnique comparten en silencio
los sufrimientos de las más de 40 mil personas de todo el país
que se vieron obligadas a abandonar sus hogares.
Gran parte de las casas de madera y barro en este lugar se desmoronó
el sábado, dejando a cientos de personas sin casa. En cada calle,
familias enteras se agazapan bajo lo que queda de sus hogares:
un colchón convertido en techo, mientras se tienden durante algunas
horas de evasivo sueño, y permanecen alerta ante los ladrones
nocturnos.
El puñado de agentes policiales destacados en el lugar mantiene
la paz y la sanidad, trasladando a la gente hasta el camino, donde
decenas de hombres se viajan varios kilómetros para recoger sacos
de arroz y frijoles, así como jarras de agua, que trasladan lentamente
por las inclinadas pendientes. Las tiendas del lugar permanecen
cerradas y sin casi nada, excepto refrescos y especias.
“Todo
lo que hacemos es recoger leña de la granja y encender hogueras
en la noche, para ahuyentar a los ladrones”, explicó Carmen Ramírez,
cuyo hogar fue destruido. “Hemos sido abandonados”.
New York Times News Service
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