Estrategias
disciplinarias
Sin
darse cuenta, muchos padres caen en el hábito de decir “no” demasiado
a sus hijos
Wendy
Tribaldos
De La Prensa
wtribaldos@prensa.com
Segunda de dos partes
¿Es
usted un padre auto ritario? ¿O tal vez uno per misivo? Si leyó
nuestro an terior Edutips, con toda seguridad está considerando
seriamente en convertirse en un papá democrático.
La semana pasada expli camos brevemente en qué consistían estos
tres estilos disciplinarios, adjuntando la promesa de tratar esta
se mana estrategias que contri buyan a la crianza democrá tica
de los hijos. Estas siguen a continuación:
Sea consistente. Los ni ños necesitan de una rutina, razonable
por supuesto. Los cambios los confunden, pues contradicen lo que
apenas es tán comenzando a entender.
Cuando los padres y los demás adultos que están criando al niño
tienen va lores y expectativas simila res, los niños saben qué
es perar y cómo reaccionar.
Los padres que pecan de inconsistentes crean confu sión en sus
hijos, quienes pronto aprenden a aprove charse de la situación.
Dele atención a su hijo. Muchas veces los niños nos dicen a través
de palabras o de su comportamiento que algo les preocupa; sin
em bargo, los padres realmente no les prestamos atención.
Esta fal ta de aten ción ocasio na frustracio nes que pueden convertirse
con facili dad en pro blemas dis ciplinarios.
Es vital prestar atención “de verdad, verdad” a nuestros hijos;
ello implica ob servarlos mientras nos hablan, escucharles y dedicar
les tiempo sin distraernos con otras cosas materiales (como la
televisión, el perió dico, etc.) y mentales (los problemas del
trabajo, casa, etc.)
Háblele positivamente. Sin prácticamente darse cuenta, muchos
padres caen en el hábito de decir “no” demasiado a sus hijos.
Pronto sus hijos se des conectan de lo que sus pa dres dicen o
se tornan ne gativos.
El “no” debe reservarse para situaciones de emer gencia y donde
no hay com promisos aceptables. Cuan do sea posible, dígale a
su hijo qué hacer, y no lo que no debe hacer.
En vez de decir “no tires la puerta”, se puede expre sar “Por
favor, cierra la puerta con cuidado”.
Para disciplinar, bus que opciones positivas. Su ponga que su
hijo no quiere guardar sus juguetes. He aquí dos opciones positivas
para contrarrestar este pro blema:
Use el humor. Haga un juego del recoger juguetes. Por ejem plo,
quién recoge más ju guetes en el menor tiempo posible.
Ignore a su hijo. Si su hijo está tra tando de llamar su atención
con com porta mientos negati vos, no le preste su atención hasta
que tenga una res puesta positiva por parte del niño.
Reestructure la situa ción. En esta estrategia, el padre cambia
las personas, el tiempo o el lugar donde se da la situación.
Por ejemplo, si es un pro blema recoger los juguetes antes de
dormir, trasládelo a antes de la cena.
Ofrezca opciones. Las op ciones ilimitadas son pro blemáticas
para los niños. Es mejor ofrecer dos opcio nes. Siguen tres maneras
de hacerlo con nuestro ejemplo de los juguetes:
“¿Cuál
quieres guardar primero, la muñeca o el pe luche?”
“Cuando
los juguetes es tén guardados, podremos leer un cuento.”
“Si
no guardas los jugue tes hoy, no los podrás usar mañana.”
Cuando el tiempo aprieta,
establezca compromisos
Si su hijo está cansado, hambriento, enfermo o us ted se encuentra
falta de tiempo, ofrezca un compro miso: “entre tú y yo guar daremos
los juguetes”.
Sea claro en expresar que el compromiso se debe a una situación
especial específi ca.
Solucionen problemas juntos. Si el problema no requiere de solución
inme diata, involucre a su hijo en la búsqueda de una salida positiva.
Esto le ayuda a aprender a generar soluciones, ade más de comprometerlo
a ac tuar sobre la solución, pues fue parte de su generación.
(Adaptado de Steering Do wn the Rocky Road of Chil drearing, por
Sue Dinwid die.)
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