Panamá, 7 de enero de 2001
RESEÑA
RAICES
HOY EN LA RED
PORTADAS DEL DÍA
REPORTAJES ESPECIALES
DIRECTORIO DE E-MAIL
TITULARES POR E-MAIL
EDICIONES ANTERIORES
TRANSPORTE
EMPLEOS
SERVICIOS
ANUNCIOS VARIOS
BIENES RAICES
ALQUILER
VENTA
ARTÍCULOS VARIOS
FINANZAS
JUDICIALES

 

 

  .  
 

Carruajes, presidencia, fútbol

Para los que aún dudan de que en tiempos pretéritos, las cosas tenían más elegancia y señorío que en la actualidad, aquí les presentamos esta notable estampa. Claro que no hay pérdida posible. Se trata del palacio presidencial en los tiempos en que creemos no habían regalado aún las posibles abuelas de las actuales garzas. Nótese que la edificación tiene tan sólo dos pisos, lo cual indica que la fotografía fue tomada antes de 1921, cuando se inició su restauración. ¿Qué hora nos dice el reloj, las 4 ó las 12 y 20? ¡Qué lustrosa la piel de los caballos! Qué completo lo de las bridas, muserolas, frontaleras y gamarras (¡olé!) que les han puesto a ellos. El cochero aparece con su librea, sombrero de copa, pantalones bombachos y de seguro sus botas. El compañero con su sombrero de corcho que en hindú llamaban topi o topee; gracias a Roberto Reichard leímos alguna vez el nombre en español, pero se nos olvidó. ¿Y qué tal el piso de la calle con sus adoquines?

TEXTOS: HARRY CASTRO STANZIOLA
FOTOGRAFIAS: TODOS LOS DERECHOS
RESERVADOS POR R. LOPEZ ARIAS

Los carruajes o victorias, como el que vemos aquí, eran demasiado costosos para ser de uso popular; para ello existieron los llamados coches que eran, junto con el tranvía, los medios democráticos para el transporte ciudadano de esta hoy laberíntica ‘‘ciudad’’.

No sabemos cuántos más de aquellos había en el Panamá de entonces. Debieron ser varios, ya que era muy común que las familias acaudaladas se trasladaran durante sus ratos libres a las Sabanas y zonas aledañas, para veranear.

¿Cuál fue el primero de nuestros presidentes que utilizó esas victorias?, tampoco lo he podido averiguar.

En cambio, sí se sabe que el edificio que aquí se ve tiene una historia bien antigua y bien conocida, gracias a los trabajos, entre otros, de Alfredo Castillero Calvo, Ernesto Castillero Reyes, Samuel Gutiérrez, David Samudio y varios más.

Poco tiempo después de asentada la segunda ciudad capital en 1673, llegó aquí un oidor, especie de juez y parte, de nombre Luis de Lozada Quiñones, quien utilizando y abusando de su autoridad, se apropió del lote y usó fondos oficiales para construirse su morada, su despacho y la sede de sus variados negocios, dándonos la primera lección de una ciencia que se refinaría después.

Esta foto nos iba complicando. Pero con la búsqueda propia y la de Luis Morales, comprobamos que fue tomada en Costa Rica, donde el 15 de agosto de 1912, Porras se encontraba descansando después de la agitada campaña política que acababa de terminar. El futuro presidente se posesionaría del cargo en Panamá el 1 de octubre de 1912. El lugar es la llamada sabana de San José, y don Belisario se encontraba presenciando un partido de fútbol. Y esa iba siendo la complicación. Al principio se creía que la foto era en Panamá, pero en la parte de atrás de la misma dice la sabana de San José. Además de que, según Morales, el balompié empezó en Panamá más tarde. Eso nos hizo recapacitar y encontrar la solución. Se trata de un diferente tipo de carruaje; este se llama landó, landau en francés. Ustedes perdonen si el lenguaje hoy ha estado algo rebuscado. Pero es que parece que el 2001 nos indigestó.

Se dice, además, que el cabildo capitalino, oyendo las acusaciones, tomó cartas en el asunto y al citado pionero de tanta trapisonda castigó (?).

El primitivo edificio sirvió como sede de Aduanas; más tarde, y gracias a los planos elaborados por el ingeniero español Manuel Hernández, a mediados del siglo XVIII, fue la sede de la Contaduría, de la Escuela Normal, de residencia de mandatarios y de la Gobernación.

Ya en en el siglo XX, en la segunda década, Belisario Porras encargó al arquitecto Leonardo Villanueva M. que restaurara la edificación que se transformó en lo que es hoy el palacio llamado de las Garzas.

Y pasemos ahora al fútbol o balompié. Hablando con don Luis Morales, uno de los más dedicados historiadores de nuestro deporte, nos comunicó que fue en los años de 1915 ó 16 cuando, con futbolistas ingleses y antillanos, ese popular deporte comenzó a practicarse en Panamá.

Por cierto, en uno de aquellos primeros partidos casi que juega aquí Eduardo VIII de Gran Bretaña, aquel que renunció para casarse con la Sra. Simpson, pero el padre de él, no de ella, no le permitió venir como cadete en un barco de la armada inglesa, y la marea roja de aquel tiempo, se perdió de ver a quien no debía de ser ningún Pelé.

 
.

[ volver a la página principal ]

Derechos reservados, Corporación La Prensa.

internet@prensa.com