IRON CHEF
Los iron chefs: Chen Kenichi, Hiroyuki Sakai, Masaharu Morimoto, Masahiko Kobe.

Pan y circo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Takeshi Kaga

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Masaharu Morimoto

 

 

Félix Zé

¿Qué tipo de persona ve habitualmente el TV Food Network?

Me preguntaba eso en estos días al comprobar una clara tendencia en la nueva programación de este canal. Y es que parece que ya no solo es cuestión de ofrecerle buenas recetas al televidente. Ahora también hay que dar espectáculo.

Imagino que esto representa un cambio en el tipo de audiencia al que quieren llegar. Por supuesto siempre habrá lugar para la programación dirigida a las dóciles amas de casa que dedican toda la semana a planear el menú que servirán en la próxima reunión de bridge. Si no pregúntenselo a cualquiera que tenga acciones en las tantas compañías de Martha Stewart. Sin embargo es evidente el peso que los analistas de mercado le otorgan a una nueva generación de jóvenes exitosos, quienes probablemente desarrollan por vez primera un gusto por la buena comida.

Hijos de la sociedad del espectáculo, estos adictos a la adrenalina y las emociones fuertes no se conforman con el talento culinario y, admitámoslo, lo más excitante que podía ocurrir en el set de la talentosa Julia Child es que dejara caer al piso un enorme pez espada. Por lo tanto para crear un show culinario de gran éxito es imprescindible un buen gancho: Un nombre sugerente como Two Fat Ladies (Dos damas gordas), o The Naked Chef (El chef desnudo); una personalidad explosiva, como el pringoso Emeril Lagasse; o una producción que vaya más allá del ámbito de la cocina, como el nuevo show de Ming Tsai, quién además de cocinar, hace de Indiana Jones viviendo una mini aventura relacionada con el platillo a preparar en cada episodio.

Pero si los norteamericanos desarrollan una moda, es casi seguro que los japoneses no solo lo hayan hecho primero, sino que se las han arreglado para ser más extravagantes.

He aquí que el rey de los programas de cocina de nuevo cuño no puede ser otro que Iron Chef, un producto de importación japonesa que actualmente podemos ver por el TV Food Network.

 

Si no me traiciona la memoria...

 

En octubre de 1993 se presentó el primer episodio de Iron Chef, una producción de Fuji Television, que ha convertido un arte realizado tras bastidores en un deporte de espectador.

La premisa (obviamente ficticia) del show es la siguiente: Takeshi Kaga un popular actor japonés interpreta el papel de un gourmet exquisito, señor de un lujoso castillo medieval y dueño de un guardarropa que haría salivar a Walter Mercado. Este ha descubierto un nuevo pasatiempo: hacer que los mejores chefs del mundo compitan para él. Kaga tiene a su servicio 4 maestros entrenados en distintos estilos culinarios: japonés, francés, chino e italiano. Estos son los iron chefs y viven encerrados en uno de los calabozos del castillo. Entre los más leales sirvientes de Kaga se ecuentran el Dr. Hattori, cuyos conocimientos le permiten ilustrar con fluidez técnicas culinarias japonesas del siglo VIII; Fukuki, el entusiasta anunciador de cada duelo; y Ohta, el encargado de reportar cada detalle desde el terreno de batalla. Según la leyenda estos tres personajes son los responsables de espurgar cada rincón del mundo para encontrar rivales dignos de los iron chefs.

La batalla ha de ser luchada como un duelo de gladiadores. Los retadores, además de ser prestigiosos chefs, son representantes de una filosofía culinaria. Su victoria o derrota es compartida por todo un clan (en muchas ocasiones una tradicional escuela culinaria o una antigua y prestigiosa cadena de restaurantes gourmet), y su estrategia de combate es usualmente un homenaje al maestro que encarna su filosofía. Por lo tanto no se trata unicamente de hacer platillos sabrosos, lo que está en juego es el honor, la salvaguarda de una tradición o el interés en hacerla evolucionar.

Cada batalla entre el iron chef y su retador dura exactamente 60 minutos, para la cual se escoge un ingrediente con el cual deberán preparar 4 o 5 platillos, sin embargo los chefs solo han de enterarse cuál es el ingrediente principal hasta el mismo instante en que comienza a correr el reloj.

Como en cualquier transmisión deportiva, hay cámaras que constantemente siguen de cerca la acción de los chefs, haciendo repeticiones instantáneas cada vez que sea necesario. Una voz anuncia desde parlantes el paso del tiempo cada cuarto de hora. Mientras tanto el Dr. Hattori ilumina a los espectadores con lúcidos comentarios sobre las estrategias utilizadas por los chefs. Quienes juzgarán los platillos son los invitados del decadente Kaga, usualmente artistas, adivinos, críticos culinarios y políticos de gran poder.

Como podrán imaginar, el set donde se lleva a cabo esta batalla no puede alejarse más de lo convencional. Para comenzar ha sido bautizado como Kitchen Stadium. En él, dos completas cocinas organizadas en semicirculos, ocupan el centro del set más grande de la Fuji Television. Alrededor de ellas se encuentra el Palco Real (desde donde observa el clan retador) y el palco de los jueces y comentaristas. Construir el set costó aproximadamente 400,000 dólares, prepararlo para cada show toma 4 horas y suplirlo totalmente puede llegar a costar 20,000 dólares por episodio, de los cuales la mitad se gasta en ingredientes a disposición de los chefs. Debido a que el ingrediente principal es secreto, se tienen a mano más de 400 ingredientes secundarios, entre los cuales usualmente hay más de 30 tipos de carne, 75 tipos de pescado, 90 vegetales japoneses, 70 occidentales, 30 frutas, 45 productos lácteos, 25 productos a base de granos y 30 alimentos procesados. Eso sin contar los más de 50 licores y 40 especias que siempre deben estar disponibles.

Pues bien, todo esto resultaría absolutamente risible, si no fuera porque los chefs que participan en el programa son autenticamente extrordinarios. Las técnicas utilizadas pueden dejar mudo a más de cuatro (durante un episodio un retador prepara un plato con nitrógeno líquido), sin mencionar las inusuales combinaciones de sabores con las que uno puede esperar encontrarse. Como retadores han participado el fallecido Patrick Clark del restaurante neoyorkino "Tavern on the Green", el francés Alain Passard del restaurante "Arpege", así como Pierre Gagnaire, dueño de su propio restaurante de tres estrellas en París. Por supuesto para hacer que renombrados chefs participen en una competencia tan extravagante, los defensores del título deben ser cuidadosamente escogidos.

Cada iron chef viste con colores representativos, y al inicio del programa sus imágenes presiden el coliseo culinario de Kaga. Ataviados y en pose, semejan más un clan de superhéroes que 4 delicados cocineros. Además, debido a que cada uno tiene una personalidad que se relfeja en su forma de cocinar, después de ver algunos episodios, es realmente muy fácil desarrollar cierta afinidad por un chef en particular.

 

Honor, tradición y vanguardia

 

Quién lleva más tiempo con el programa de los 4 iron chefs es el atormentado Chen Kenichi (Tokyo, 1956) especialista en comida china, específicamente szechwan, para la cual fue entrenado por su propio padre, Chen Kenmin, una autoridad japonesa en comida szechwan. Chen Kenichi también es dueño de los restaurantes Akasaka Shisen Hanten.

El siguiente veterano es Hiroyuki Sakai (Kagoshima, 1942) iron chef especializado en comida francesa, quién en 1980 abrió su restaurante "La Rochelle", actualmente en Shibuya. La experiencia de haber luchado en 78 batallas, le otorga a Sakai un aire confiado y jovial siempre. De tantos duelos ha conseguido 63 victorias, empatado una sola vez, y perdido en 14 ocasiones.

Puede que el lector que no haya visto la serie se extrañe de que los iron chefs sean capaces de perder. Eso sucede con todas las personas a las que hago ver el show. De hecho acto seguido me preguntan ¿y qué pasa cuando un iron chef pierde? Pues, esencialmente no pasa nada. Un amigo, que a estas alturas se había emocionado tanto con toda la parafernalia, sugería que el chef fuera sacrificado en una ceremonia pública, lo cual demuestra lo estimulante que puede llegar a ser el programa. Por cierto, cuando hay un empate por puntos, como en cualquier deporte, debe resolverse con un tiempo extra, es decir una inmediata y nueva batalla de 30 minutos.

Siguiendo con los chefs, el delicado Masahiko Kobe (Yamanashi, 1969), iron chef de comida italiana es el más joven de todos, aunque a su temprana edad ya es dueño del restaurante "Massa" en Ebisu, Tokyo.

Finalmente, mi favorito, Masaharu Morimoto (Hiroshima, 1955) iron chef especializado en comida japonesa. Su figura marca el vínculo entre pasado y futuro, entre Japón y el resto del mundo. Radicado en Nueva York, Morimoto es chef del renombrado "Nobu", según el New York Times, uno de los diez mejores restaurantes del mundo. Sus platos reflejan el extraordinario cruce de culturas culinarias de Manhattan, por lo tanto usualmente se hace referencia a él como el defensor de una cocina sin fronteras. Siempre ávido de poner de mal humor a algún contrincante tradicionalista, Morimoto disfruta de gestos, en otras circunstancias inocuos, como cocinar con Coca Cola, cosa que durante una batalla hizo que el clan oponente se retorciera de rabia en el Palco Real.

 

El culto

 

Si bien durante 6 años Fuji Television presentó el programa semanalmente, en la actualidad solo se celebran encuentros especiales cada temporada. Sin embargo los duelos de los más recientes iron chefs son transmitidos por el TV Food Network cada fin de semana, habiéndose convertido en un verdadero programa de culto (la cadena de televisión recibe diariamente más de 500 cartas). De hecho el primero de enero se estará presentando una maratón de 24 horas con los episodios más populares entre los televidentes.

Iron Chef es realmente un show sumamente divertido, incluso para quien no tiene idea de cocina. Ahora bien, si le entusiasma la idea de sintonizar la maratón de año nuevo, cuídese de verla con el estómago vacío. Su restaurante japonés favorito probablemente no despache a domicilio.

 

Error processing SSI file