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24 de diciembre del
2000
Quiero felicitar a Félix
Zé por tan excelente y objetivo artículo sobre Los
Simpson, una de las series más extraordinarias y divertidas
de esta última década. Estoy de acuerdo con todo lo
publicado en su artículo [Talingo No. 394, del 17
de diciembre del 2000]. En verdad es un artículo de lujo.
Vicente
Martínez
Quiero agradecerles que
hayan dado un espacio a El libro de las propensiones. [Talingo
No 393, 3 de diciembre del 2000]. Luego de la nota del Sr.Goiás,
la venta ha subido considerablemente. Lamento que él no conozca
mi obra en profundidad, y que no sepa que precisamente mis habilidades
como cuentista se las debo a la poesía. Pero de todos modos
se le agradece. Les felicito una vez más por su magnífica
labor.
Consuelo
Tomás
Magnífico todo
lo recopilado en Talingo No. 394, publicado el domingo 10
de diciembre del 2000 sobre la obra de Tristán Solarte. Este
talento del Istmo que, sin haberlo leído todo, proyecta su
profunda sabiduría en el derrotero a seguir de los que lo
admiramos profundamente. Guillermo Sánchez Borbón
es un hombre íntegro y de coraje.
Brenda
I.Cuevas C.
El señor Tapia
[ver carta publicada en Talingo No. 391, del 19 de noviembre]
está bien perdido. Yo asistí al concierto al que la
reseña del señor Arosemena se refiere. Primero que
todo, la reseña es bien amable en relación a la calidad
del concierto. El no dice que las piezas fueran malas, y lo del
dolor de estómago tiene que ver con la mezcla de estilos
y géneros, tan dispares como las Miniaturas de Cordero
y la Cucarachita mandinga de Brenes. O la pieza del señor
Tapia (que Arosemena elogia como de rica orquestación) con
la composición de Quintero. Yo no digo que una sea mejor
que la otra, pero la combinación fue de muy mal gusto, y
que este sea el programa del compacto es verdaderamente triste y
deja mucho que pensar del genio al que se
le ocurrió tal combinación.
Sobre eso de que Arosemena
no sea idóneo para reseñar conciertos, tampoco estoy
de acuerdo. Lo de la flauta y la pintura, ni sé ni me interesa,
pero me di gusto por años escuchando El amor a las tres
naranjas, programa de radio que dirigía Arosemena, presentando
música pesada, con las mejores orquestas y los mejores intérpretes.
Es decir que Arosemena ha escuchado (e imagino que sigue escuchando)
muy buena música. Pero quiero aclarar que no hace falta tener
un programa de radio; cualquier ciudadano con una oreja a cada lado
de la cabeza es idóneo y tiene derecho a expresar su opinión
con respecto a un concierto público. Los créditos
y estudios ayudan, pero no son esenciales. Un genuino gusto y respeto
por la música es más que necesario.
En cuanto a las contramatadas
que se dio el señor Tapia interpretando su propio concierto
de guitarra, fueron ciertas y las pudo escuchar cualquiera que prestase
atención.
Talingo es el
único suplemento que no tira flores a diestra y siniestra,
o que elogia a un músico hoy cuando el concierto es mañana.
Si los artistas panameños, que hay muchos y talentosos, quieren
superarse, deben dejar la pésima costumbre de defenderse
las mediocridades unos a otros. Hay que ser autocrítico,
aceptar la crítica y dejar el ego (alimentado la mayor parte
de las veces por manzanillos que dicen ser nuestros amigos y admiradores)
a un lado.
Alfredo
Vargas
26 de noviembre del
2000

carta
gráfica de RAC
12 de noviembre
del 2000
De veras que
están haciendo milagros con el poco espacio que les ha quedado.
El contenido del número 387, del 22 de octubre, fue excelente.
Yo, en lo personal, fui fiel oyente de La esquina rota, programa
radial que conducían Margot López y Eduardo Irving
hace unos años en Tropical Moon, emisora cuya desaparición
dejó un tremendo vacío en el ambiente musical. La
cosa es que fue en ese programa donde le tomé el gusto a
la música de Ornette Coleman y hasta adquirí varios
de sus discos, incluyendo Free Jazz, el más controversial
de todos. Agradezco al señor Eduardo Irving por hacer un
interesante recuento de una porción importante en la historia
musical del saxofonista, y sobre todo por la pintoresca reseña
de Free Jazz, himno nacional para todos los adeptos al jazz
libre.
En cuanto a
la reseña del concierto Así suenan mis
raíces, debo decir que todo lo que escribe el
señor Arosemena es cierto. Por ejemplo, yo estaba sentado
a pocos metros de la orquesta y esta apenas se escuchaba. A las
cuerdas les falta vigor, ataque, convicción. No me acuerdo
quién fue, creo que Mahler, el que dijo: no hay
malas orquestas sino malos directores. Al maestro Ledezma
es a quien le toca poner orden, elevar el nivel técnico de
los músicos, levantarles la moral, lograr que estos se sientan
orgullosos de formar parte de la principal orquesta del país
y hacerles ver la gran responsabilidad y seriedad que conlleva interpretar
las obras maestras de la música. El señor Ledezma,
como director, es el indicado para lograr todo esto, y mientras
más pronto mejor.
Luis
Morgan
19 de noviembre del
2000
A título personal
quiero llamar la atención sobre el análisis publicado
en Talingo del domingo 22 de octubre, a cargo del periodista
Octavio Arosemena, acerca del proyecto de la Sony Music, del lanzamiento
del primer CD que graba la Orquesta Sinfónica, de la interpretación
en general de la Orquesta Sinfónica, y muy en particular
de la interpretación que yo hice de la obra de mi autoría
Concierto panameño para guitarra y orquesta. En dicho
análisis, el señor Octavio Arosemena, en forma temeraria
y arrogante, expone, según su criterio, lo desafortunado
de la ejecución, especialmente en mi propia obra. Por segundas
personas he sabido que a la formación cultural del señor
Octavio Arosemena, se le suma el hecho de que realizó estudios
desafortunados en la flauta traversa y en la pintura. Es decir que
nunca en su vida ofreció ningún concierto público,
y menos realizó alguna exposición de pintura.
Lo que quiero expresar
es que el anhelo de toda sociedad culta es que las personas que
tienen a su cargo esgrimir la pluma para denunciar lo malo o resaltar
lo sublime sean personas idóneas en lo espiritual, lo científico,
sociológico, tecnológico, artístico, político
y cultural, y sean, precisamente, las personas más idóneas
para crear conciencia en nuestro pueblo.
El señor Octavio
Arosemena, de principio a fin de su reportaje, recalca que este
concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional le causó
trastornos estomacales. Lo único que no sucumbió,
según el criterio del señor Arosemena, fueron las
8 miniaturas de Roque Cordero.
Es importante destacar
que esta grabación es la primera en la historia de la Orquesta
Sinfónica. Es por eso que la comunidad panameña merece
que los diarios locales de prestigio encomienden estos temas a personas
idóneas, para informar con serenidad e imprimir su sello
de profesionalismo, basado en una sólida formación
académica y ética, para que en ningún momento
se distorsione la verdad absoluta con verdades personalistas.
El reverendo padre Blanquer,
director del Canal 5 de Televisión, estuvo presente
en este polémico concierto de la Sinfónica Nacional,
al cual me remito y espero que pueda ayudar a esclarecer este malentendido
del señor Octavio Arosemena.
Gabriel
Tapia,
Compositor
panameño.
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