Panamá, 22 de diciembre de 2000
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El profeta de Oriente

Karla Jiménez
kjimenez@prensa.com

Kahlil Gibran es uno de los más destacados exponentes de la literatura moderna. Conocido por muchos como el ‘‘profeta de Oriente’’ por su obra El profeta (publicada en 1918), desafió los límites del idioma, logrando escribir con éxito tanto en la lengua árabe como en la inglesa.

Pese a que Estados Unidos fue el país donde transcurrió la mayor parte de su vida artística, su vinculación con su tierra natal, Líbano, permaneció en su mente como fuente inagotable de inspiración para su oficio de escritor.

Además de las letras, Kahlil Gibran también incursionó como dibujante, habilidad que desarrolló durante sus primeros años de inmigrante.

La refinada educación cosmopolita que recibió durante su juventud, le sirvió de puente unificador entre las tradiciones culturales de Oriente y las costumbres de Occidente.

De esta forma, logró – como afirman los críticos–, transmitir ese ‘‘don de ser’’ que le caracterizaba y ‘‘consiguió reflejar la importancia de la fidelidad y del amor como solución a los problemas de un mundo desgarrado por los conflictos internos’’.

Epístolas de amor

Luego de tener relaciones románticas con la poetisa Josephine Peabody, y con una directora escolar de nombre Mary Haskell, en 1912 Gibran conoce a May Ziadeh, una de las más importantes escritoras árabes y el que sería el amor de su vida.

Ziadeh era una mujer de nacionalidad sirio-egipcia, con la que Gibran estableció una relación basada en una mutua admiración artística, y que posteriormente fue la base para una inmensa pasión.

Además de haber sido el gran amor de Kahlil Gibran, Ziadeh también cosechó otros méritos. Algunos expertos la colocan como la ‘‘modernizadora’’ de la literatura árabe y del pensamiento oriental, por su talento y educación.

May Ziadeh trabajó en la traducción simultánea al inglés, alemán y francés de estudios biográficos de tres de las más importantes escritoras árabes de la época: Warda al-Yaziji, A’isha Taymur, y Bahithat al-Badiya. Además se interesó por todo lo relacionado con la revolución rusa y el socialismo.

El romance de ambos escritores se mantenía gracias a una estrecha comunicación epistolar, cuyas líneas no solo reflejaban una notable franqueza sino también un hondo sentido del valor cultural.

Esta colección de correspondencias hoy forman parte del legado literario que dejó Gibran, pues plasman de forma lírica algunas preámbulos de lo que se convertirían en sus futuras producciones.

El autor prolífico

Leer a Kahlil Gibran no es fácil. Su pensamiento es algo más que metáforas. Por eso una pieza suya, El Profeta (1923), se le considera como la clave esencial para entender aquellas creencias que abogan por el amor y la fraternidad.

Sus trabajos más populares son Music (‘Música’), un compendio de ensayos sobre la música publicados en el rotativo al-Muhajir Press en 1905, seguido de Spirit Brides (1906), un grupo de historias cortas que apelaban a la problemática social femenina del Líbano, y Spirits Rebellious (1908).

Por su parte, Broken Wings: A Novel (1912) fue la única novela que escribió. En ella habla de las vicisitudes de un romance frente al chauvinismo y la codicia. A esta le siguieron ensayos y poemas en árabe como A Tear and a Smile y The Storms (1914).

The Procession, otro de sus ensayos, es una de las pocas obras suyas que no han sido traducidas a otros idiomas.

Entre los escritos de Gibran más conocidos mundialmente se encuentran The Madman: His Parables and Poems (1918), The Forerunner (1920), Jesus, the Son of Man (1928), y The Earth Gods, su última historia antes de morir en 1931.


Biografía

Gibran Kahlil Gibran nace el 6 de enero de 1883 en la ciudad norteña de Bécharre (Líbano), cerca de lo que se le conoce como el ‘‘bosque sagrado de los cedros milenarios’’.

Hay muy pocos datos sobre su vida familiar, no obstante, algunos biógrafos afirman que provenía de una familia de clase modesta.

El padre de Gibran, quien también se llamaba Kahlil, trabajaba como encargado del boticario de su hermano y era conocido por su afición a los juegos de azar, vicio que lo llevó a endeudarse y eventualmente a perder su sustento.

Se dice que su mujer Kamila era más que comprensiva. Ella tenía un hijo llamado Butrus, de su primer matrimonio. Al desposarse con Kahlil Gibran (padre), dio a luz a Kahlil (hijo) y a dos niñas de nombres Mariana y Sultana.

Desde pequeño, Kahlil Gibran dio muestras de poseer grandes inclinaciones por las artes. Pero su padre, dueño de un mal carácter, nunca dejó que las desarrollara.

Luego de perder su oficio como administrador de farmacia, su padre se vio forzado a laborar como peón de un turco acaudalado de la localidad. Pero volvió a perder su empleo por malversación de fondos, delito por lo que terminó en prisión, situación que su clan aprovechó para buscar una nueva vida.

En 1895, a la edad de 12 años, Kahlil Gibran viaja en compañía de sus hermanos y su madre a Boston, Estados Unidos, y casi de inmediato se abre camino en las artes plásticas, dado su facilidad para comprender el idioma inglés.

Un año después ingresa a Denison House, una academia que promovía la creatividad artística de los inmigrantes. Por aquella época conoce al famoso fotógrafo Fred Holland Day, quien fue una gran inspiración en su carrera como artista.

A los 14 años, Kahlil Gibran regresa a su tierra natal para culminar sus estudios. Se matricula en una escuela secundaria en la ciudad de Beirut, donde se especializa en religión y ética.

Concluye satisfactoriamente sus estudios. En 1902 retorna a Boston. Ese mismo año, sus hermanos Butrus y Sultana y su madre Kamila mueren a consecuencia de un brote de tuberculosis.

Desconsolado, Gibran encuentra consuelo en su hermana Mariana y en su amiga poetisa, Josephine Peabody, con quien se dice que sostuvo un romance.

En 1905 fue el período que marcó en Gibran el inicio de una prolífica carrera como escritor e intelectual.

Su primera pieza fue un conjunto de ensayos sobre la música, publicados en el rotativo al-Muhajir Press. De allí, le siguieron otros escritos y poemas, que más tarde llegaron a formar parte de obras árabes como A Tear and a Smile (‘Una lágrima y una sonrisa’) y Storms (Tormentas).

A los 23 años, lanza Spirit Brides. Este libro, escrito en árabe, apelaba a la problemática social femenina de su país natal. Dos años más tarde se retira a París (Francia) para perfeccionar sus técnicas de dibujo.

En 1911, de vuelta a Boston, comienza su primer manuscrito en inglés: The Madman (El loco), que no fue publicado hasta 1918, cuando se le acreditó oficialmente como valioso exponente de la literatura.

En 1912, Gibran se muda a Nueva York y conoce a intelectuales como Carl Jung y Abdu’l-Baha, este último, líder de la fe Baha’i. En 1914, monta con buenos resultados su primera exposición de dibujos en la Galería Montross de la 5ta. Avenida.

Al cumplir los 33 años, Gibran siente nostalgia por su Líbano natal. Es así como incursiona como activista en pro de la lucha contra el hambre y la pobreza en Oriente.

En 1923 publica su célebre The Prophet (El Profeta), texto que años más tarde se convirtió en todo un clásico mundial.

El 10 de abril de 1931 Kahlil Gibran muere a los 48 años en la ciudad de Nueva York. Sus restos fueron trasladados a Líbano, donde hoy yacen en un camino muy cercano al ‘‘bosque sagrado de los cedros milenarios’’.


Un premio al esfuerzo

Manuel Vega Loo
mvega@prensa.com

El programa de TVN Canal 2 ‘Sumando y restando’ reconoció la dedicación de los estudiantes, los profesores y los colegios que participaron en su proyecto de orientación y motivación a los jóvenes panameños.

Los alumnos de los colegios Artes y Oficios, Fe y Alegría, Escuela Profesional, Alfredo Cantón, Instituto América y José Dolores Moscote, además de un grupo de jóvenes del distrito de San Miguelito, discutieron durante cinco meses los grandes problemas que los afligen.

Ellos discutieron abiertamente los traumas y conflictos que vive una adolescente embarazada, la violencia en los centros educativos, las chupatas, los mecanismos para copiarse en los exámenes y las realidades y mitos del sida y el VIH.

Continúa el compromiso

Ivette Román, productora general de Sumando y Restando enfatiza que su programa es un proyecto ‘‘serio’’ que involucra la intervención de orientadores, profesores, padres de familia y los estudiantes, que son las verdaderas estrellas y agentes de cambio de esta sociedad.

Román dice que su mayor satisfacción luego de que se apagan las cámaras y las luces es que mediante el espacio televisivo se ha podido cambiar la mentalidad de al menos un joven, que se propondrá ser un mejor panameño.

‘‘Los muchachos se motivan, porque reconocen que son personas con ideas y capaces de realizarlas para el beneficio propio y de los demás’’, agrega.

Destaca que ya los seis colegios participantes y el colectivo de San Miguelito ya le expresaron su intención de regresar en el 2001 y que ellos pueden orientar y preparar a los estudiantes de la próximas jornadas de motivación.

Un ejemplo del interés de los alumnos son los representantes del Colegio Artes y Oficios, que quieren regresar a Sumando y Restando, con el objetivo de que la violencia disminuya en su plantel.

TVN Canal 2 le entregó a los estudiantes y colegios ganadores útiles escolares, con el objetivo de mejoren sus implementos de trabajo. ‘‘Para este proyecto se seleccionaron estudiantes de cuarto año, para que luego de terminada su participación disfrutaran de los equipos que ganaron para su centro educativo’’, dice Román.

Román aclara que en enero no se transmitirá su producción y que regresarán en febrero con el resultado de las discusiones y análisis de los vecinos de varias comunidades del distrito capital.

El aprendizaje

Alma Jenkins, psicóloga y asesora de Sumando y Restando, reconoce la tenacidad de la juventud panameña y se sorprende por la cantidad de energía y motivación que tienen los estudiantes de las escuelas secundarias.

Jenkins se pregunta por qué esa chispa se apaga cuando estos muchachos llegan a la universidad, donde dan la impresión de estar dormidos y que nada los mueve. ‘‘Este es un programa para fortalecer esa chispa de la juventud, que esta llena de virtudes y que está ansiosa de crecer y proponer’’.

La psicóloga y el resto de los orientadores y productores continuarán con su labor de fortalecimiento de su liderazgo y se constituirán en una organización para continuar con su labor en sus respectivos planteles educativos y en un futuro cercano también se beneficien sus comunidades.

‘‘Es importante que la juventud panameña se fortalezca, y no porque son el mañana, sino porque son el hoy y el ahora... uno cumple 15 ó 16 años una sola vez en la vida, y también se tiene la posibilidad de aprender que uno como ser humano puede crecer y alcanzar metas’’, recalca Jenkins.

Por su parte, la periodista Barbara Bloise, evaluadora del trabajo de los estudiantes de los colegios Artes y Oficios y la Escuela Profesional, señala que encontró jóvenes que reclaman su espacio para ser escuchados por los adultos, quienes la mayoría de las veces los condenan y los censuran sin haberlos escuchado.

Bloise resalta que, por medio del espacio televisivo, la juventud se transforma en ente transformador y creador de ideas para el beneficio de la sociedad.

 
     

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