‘‘Hacer
super’’, virtualmente
Varios
supermercados contemplan la posibilidad de vender sus productos
por internet
Marta
Ferrer
mferrer@prensa.com
Con
excepción de las amas de casa -que cada día son más escasas- ya
nadie tiene tiempo para ‘‘hacer super’’. En realidad, para algunas
personas perder una hora de la semana metiendo alimentos dentro
de una carretilla, o hacer fila por un trozo de carne comienza
a convertirse en un proceso prehistórico.
¿No
sería mucho más ‘‘civilizado’’ conectarnos a internet y hacer
nuestras compras en un supermercado virtual? Los que están de
acuerdo pronto podrán hacerlo.
La buena noticia es que varios supermercados panameños se están
preparando para el futuro cibernético; la mala es que ninguno
está seguro exactamente cuándo llegará...
‘‘Super’’estrategias
web
El
super Riba–Smith, por ejemplo -de acuerdo con Argelys de Espinoza,
gerente de mercadeo- está trabajando en el comercio electrónico
a la vez que realiza pruebas, porque quieren ‘‘hacerlo bien desde
un principio’’.
Sin embargo, la ejecutiva reconoce que todavía falta para que
las compras del ‘‘super’’ por internet tengan auge en Panamá.
‘‘Todavía no hay confianza en el nivel de seguridad de las transacciones’’,
señala.
Por su lado, Orlando Reyes, gerente de mercadeo de El Rey, también
piensa que antes de que el comercio electrónico en Panamá despegue,
hay que ‘‘culturizar’’ a los clientes.
De igual forma, para Juan Carlos Sosa, gerente de mercadeo del
Super99, el principal obstáculo sigue siendo el mismo: el eterno
temor de probar algo nuevo. ‘‘El público sigue atemorizado de
dar sus números de tarjeta de crédito en internet’’, dice.
De acuerdo con Reyes, no es cualquiera el que quiere –o puede–
comprar por internet, por lo que es importante encontrar un nicho
en el mercado. Aunque Reyes no quiso revelar detalles sobre su
estrategia, adelantó que El Rey planea empezar por un área exclusiva
de la ciudad, en dónde la penetración de internet es mayor.
‘‘Como
este es un negocio nuevo y no sabemos con exactitud qué acogida
va a tener, estamos siendo cautelosos al principio’’, confiesa
Sosa. Por eso, igual que El Rey, el Super99 virtual, en su primera
etapa, sólo repartirá a clientes en el área de Paitilla, Marbella
y el sector bancario; siendo esta el área de mayor penetración
de internet.
Actualmente, el super Casa de la Carne cuenta con una página web
informativa, pero fue imposible contactar a la persona encargada
de ella para hablar de sus planes en internet.
Por otro lado, la página web del Super Extra (www.supermercadoextra.com),
parece no estar funcionando.
¿Llegar
primero
o ser mejor?
Todo
parece indicar que este es un momento clave. La mayoría de los
supermercados panameños están desarrollando estrategias de comercio
electrónico. Es por eso que Sosa opina que ser los primeros será
muy importante en el futuro. No solo será un plus para la imagen
de la empresa –dice– sino que les dará la delantera a la hora
de capturar el mercado.
Pero Reyes no está del todo de acuerdo. Aunque llegar primero
es importante, sostiene, más importante es poder dar un buen servicio
y ‘‘quedar bien’’ con los repartos. Reyes se pregunta que pasaría
si ‘‘de repente lanzas el servicio antes de tiempo y se te viene
una avalancha de clientes que no puedes manejar’’.
Por su lado, el Riba– Smith considera estar un paso por delante
de sus competidores, ya que fue el primero y el único en aceptar
pedidos a domicilio por correo electrónico.
Básicamente, los clientes de Riba–Smith pueden comprar cualquier
producto que tengan en las sucursales y al mismo precio, con un
costo adicional de tres dólares por el reparto a domicilio, que
no debe tardar más de tres horas. El pago de la mercancía es al
contado, salvo para los clientes con crédito que desean agregar
el cobro a su estado de cuenta.
Según
Espinoza, al Riba–Smith le ha ido muy bien con este servicio.
‘‘Si hay un problema con el pedido, llamamos a los clientes y
lo resolvemos personalmente’’, dice.
Riba–Smith acepta pedidos por teléfono desde hace años, y Espinoza
confiesa que todavía el teléfono es un medio más popular que internet
entre los clientes. Sin embargo, añade que el número de pedidos
vía e-mail se incrementa cada día más.
En fin, cuando llegue el momento del comercio electrónico a los
supermercados, el haber tenido experiencia con el servicio a domicilio
será una ventaja, de acuerdo con la gerente. ‘‘Cada día nos equivocamos
menos y estamos mejor organizados para atender mejor al público’’,
señala.
Tendencias
y pronósticos
A
pesar de que la industria de supermercados por internet ha tenido
sus altas y bajas, el International Data Corporation (IDC) espera
que para el 2004 la venta de alimentos por internet en Estados
Unidos genere 8 millones 800 mil dólares, en comparación con 200
millones vendidos el año pasado.
Y aunque parezca mentira, según Sosa, todos los días recibe mensajes
de correo electrónico de clientes preguntando cuándo van a poder
hacer sus compras por internet.
Quién iba a pensar que varias de las personas que le escriben
a Sosa son residentes en el extranjero que esperan poder ayudar
a sus familiares en Panamá a comprar sus alimentos. De hecho,
Sosa explica cómo, en otros países centroamericanos, como El Salvador
y Guatemala, es común que los supermercados virtuales atiendan
a compradores de Estados Unidos que buscan ayudar a sus familiares
en esas naciones.
Sosa indica que el Super99 no espera que sus ‘‘ciberclientes’’
hagan compras de 300 dólares, sino más bien que compren lo básico,
como leche y huevos, por ejemplo.
Pero, muy por el contrario, Espinoza dice que los clientes virtuales
del Riba–Smith no sólo solicitan las necesidades básicas, sino
que piden ‘‘el super completo’’ a domicilio, inclusive carnes
y mariscos. En cuanto a frutas y vegetales, explica que eso sí
prefieren seleccionarlo ellos mismos.
Otra tendencia que Reyes menciona tiene que ver con que los clientes
virtuales tiendan a comprar productos empaquetados o enlatados,
en lugar de productos frescos, ya que los productos frescos los
prefieren escoger ellos mismos. Esto puede ser preocupante para
los supermercados virtuales, dice el empresario, ya que los productos
frescos son los más rentables para este tipo de negocio.
Todavía
falta...
Si
en Estados Unidos –la capital mundial del comercio electrónico–
apenas están viendo si la venta de comestibles por internet es
rentable, ¿que esperanza tenemos de que resulte en Panamá?
Reyes le opina que faltan como tres o cuatro años para que tenga
auge, ya sea en Panamá o en el mundo. El gerente alega que ello
tiene que ver con la brecha generacional, es decir, que los jóvenes
que han crecido con internet comenzarán a generar ingresos y a
comprar en ese tiempo.
Otra pregunta que surge cuando se habla de supermercados virtuales
es si algún día reemplazarán a sus actuales precursores. Según
Reyes, internet nunca reemplazará la visita a un supermercado
‘‘real’’. De hecho, hay personas a las que les gusta ‘‘ir al super’’,
dice.
Sosa es más escéptico. No cree que los supermercados virtuales
reemplacen a ‘‘los de verdad’’... por lo menos en los próximos
15 años. ‘‘Pero de igual forma -advierte- debemos estar preparados’’.
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