Panamá, 22 de diciembre de 2000
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Navidades virulentas

El virus se presenta bajo la inocua apariencia de una tarjeta electrónica de Navidad, por lo que el iusuario procede a abrirla incautamente

En el sitio www.mcafee.com se detallan varias maneras de contrarrestar este “gusano”. A la derecha, algunos de los mensajes desplegados por el virus.

Parece ser que después de todo El Grinch no será el principal aguafiestas durante esta Navidad (bueno, sí para aquellos cinéfilos que sientan animadversión contra Jim Carrey), sino que también tendremos un insidioso flagelo cibernético conocido como el virus “Navidad”, el cual se presenta bajo la apariencia de un inocuo attachment.

En realidad el virus “W32/Navidad@M” es un “gusano” (programa destructivo que se copia a sí mismo en el disco y en la memoria, consumiendo los recursos de la computadora). Se propaga a través del Microsoft Outlook, por lo que aquellos masoquistas que prefieran utilizar el Eudora se verán a salvo en esta oportunidad. Disfrazado como una inofensiva tarjeta electrónica de Navidad, el usuario, a lo mejor entusiasmado ante la perspectiva de que alguien se acordó de él durante estas fiestas, abre incautamente el attachment “navidad.exe”, activando así el “gusano”.

Unas amargas Pascuas

Resulta fundamental para detener los virus como el “Navidad”, que el público aprenda a distinguir esta clase de programas nocivos de las usuales tarjetas electrónicas que se envían profusamente en esta época del año. Cuando recibe una tarjeta de este tipo, y procede a abrir el attachment, este usualmente consiste en una secuencia animada de felicitaciones.

Desafortunadamente esto no siempre ocurre. En el caso del virus “Navidad”, cuando el attachment es ejecutado, el destinatario verá en su pantalla una ventana de error. Simultáneamente, en la esquina izquierda del Windows (al lado del reloj), aparecerá un icono con la forma de un minúsculo ojo azul. Si el intrigado usuario pone el cursor sobre el “ojo”, aparecerá una ventana con el siguiente mensaje en español: “Le estamos mirando”.

Si el icono es clickeado, aparecerá a continuación un botón con la siguiente leyenda: “Nunca presionar este botón”. Entonces, motivado por la apremiante curiosidad propia de alguien que quiere saber cómo finaliza un libro o una película, el usuario procede a apretar el misterioso botón, aún a pesar de las advertencias.

Cuando el botón es accionado, aparece una ventana que lleva por título “Feliz Navidad”, la cual despliega otro texto: “Lamentablemente cayó en la tentación y perdió su computadora”. Entonces será víctima de una curiosidad suicida, donde su sistema y no el gato será historia.

Después del lúdico mensaje, el virus procede a inutiliza todos los archivos .exe. En otras palabras, su computadora quedará en coma, ya que no podrá correr ninguna aplicación, juego o cualquier otro tipo de software. Aunque aparentemente el virus no parece lesionar ni el disco duro ni el resto del hardware, como todo “gusano” inocula otros sistemas a través de lista de contactos del Outlook.

Los Virus como el “Navidad” pueden ocasionar pérdidas significativas en el sector empresarial, ya que el personal de soporte técnico se verá forzado a ir de cubículo en cubículo realizando ajustes o limpiando cuentas de e-mail saturadas de mensajes generados por este “gusano”. Este hecho puede afectar significativamente la productividad de un negocio, para no mencionar el costo adicional de tratar de adquirir los más flamantes programas de antivirus que salen al mercado.

Las buenas noticias son que este virus palidece en comparación a los infames “Melissa” y “I Love You”, los cuales en meses pasados ocasionaron pérdidas millonarias a nivel mundial. Asimismo, su velocidad de propagación parece ser más lenta. No obstante, es lo suficientemente dañino como para que la compañía de programas de antivirus McAfee la haya puesto en su lista de “mediana precaución”. Aunque el “Navidad” haya invadido sistemas en Estados Unidos, hasta el momento los mayores daños se han reportado en Latinoamérica.

Contrarrestando al invasor Afortunadamente, este desagradable virus puede ser eliminado manualmente del disco duro, aunque para el usuario neófito este procedimiento puede resultar un poco complicado. Este mismo es explicado paso por paso en el web site de McAfee (www.mcafee.com).

El virus introduce unos valores falsos de extensión, que cada vez que quiera ejecutar un archivo .exe un mensaje de error aparecerá en la pantalla. Para corregir esto se debe iniciar Windows en el modo “MS-DOS” y copiar el archivo “REGEDIT.EXE COMO REGEDIT.COM” en el directorio. Después se debe proceder a “correr” el “REGEDIT.COM” desde el menú de inicio, y buscar en la ruta de registro para borrar los valores inválidos.

Asimismo, el “Navidad” puede ser neutralizado de una manera tan sencilla que parece ridícula. Cuando después de apretar el icono del ojo azul aparezca el botón con la consabida advertencia, para escapar del inminente peligro de contagio, solo basta con cerrar la ventana (apretar la x localizada en la esquina derecha superior). A continuación aparecerá otro mensaje. Con solo apretar ok, el “gusano" es finiquitado sin que llegue a ocasionar daños al sistema.

Aunque no tan nefasto como algunos de sus predecesores, este virus navideño resulta especialmente peligroso debido a su subrepción. El mensaje infectado se presenta como un reply o una respuesta a otro e-mail previamente enviado, por lo que muchos usuarios no cuestionarán su legitimidad y procederán a abrirlo pensando que es la respuesta esperada.

Por esto el usuario debe mantenerse alerta ante la entrada de cualquier archivo .exe o ejecutable, sin importar que aparentemente sea enviado por alguien conocido.

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