Navidades
virulentas
El virus se presenta
bajo la inocua
apariencia
de una
tarjeta electrónica
de Navidad,
por lo que
el iusuario procede
a abrirla
incautamente
En el sitio www.mcafee.com
se detallan varias maneras de contrarrestar este “gusano”. A la
derecha, algunos de los mensajes desplegados por el virus.
Parece ser que después de todo El Grinch no
será el principal aguafiestas durante esta
Navidad (bueno, sí para aquellos cinéfilos que
sientan animadversión contra Jim Carrey),
sino que también tendremos un insidioso
flagelo cibernético conocido como el virus
“Navidad”, el cual se presenta bajo la apariencia
de un inocuo attachment.
En realidad el virus “W32/Navidad@M” es
un “gusano” (programa destructivo que se
copia a sí mismo en el disco y en la memoria,
consumiendo los recursos de la computadora).
Se propaga a través del Microsoft
Outlook, por lo que aquellos masoquistas
que prefieran utilizar el Eudora se
verán a salvo en esta oportunidad. Disfrazado
como una inofensiva tarjeta electrónica
de Navidad, el usuario, a lo mejor entusiasmado
ante la perspectiva de que alguien
se acordó de él durante estas fiestas, abre
incautamente el attachment “navidad.exe”,
activando así el “gusano”.
Unas amargas Pascuas
Resulta
fundamental para detener los virus
como el “Navidad”, que el público aprenda
a distinguir esta clase de programas
nocivos de las usuales tarjetas electrónicas
que se envían profusamente en esta
época del año. Cuando recibe una tarjeta de
este tipo, y procede a abrir el attachment, este
usualmente consiste en una secuencia animada
de felicitaciones.
Desafortunadamente esto no siempre ocurre.
En el caso del virus “Navidad”, cuando
el attachment es ejecutado, el destinatario
verá en su pantalla una ventana de error.
Simultáneamente, en la esquina izquierda
del Windows (al lado del reloj), aparecerá
un icono con la forma de un minúsculo
ojo azul. Si el intrigado usuario pone
el cursor sobre el “ojo”, aparecerá una ventana
con el siguiente mensaje en español:
“Le estamos mirando”.
Si el icono es clickeado, aparecerá a continuación
un botón con la siguiente leyenda:
“Nunca presionar este botón”. Entonces, motivado
por la apremiante curiosidad propia
de alguien que quiere saber cómo finaliza
un libro o una película, el usuario procede
a apretar el misterioso botón, aún a pesar
de las advertencias.
Cuando el botón es accionado, aparece una
ventana que lleva por título “Feliz Navidad”,
la cual despliega otro texto: “Lamentablemente
cayó en la tentación y perdió
su computadora”. Entonces será víctima de
una curiosidad suicida, donde su sistema y
no el gato será historia.
Después del lúdico mensaje, el virus procede
a inutiliza todos los archivos .exe. En otras
palabras, su computadora quedará en coma,
ya que no podrá correr ninguna aplicación,
juego o cualquier otro tipo de software.
Aunque aparentemente el virus no parece
lesionar ni el disco duro ni el resto del
hardware, como todo “gusano” inocula otros
sistemas a través de lista de contactos del
Outlook.
Los Virus como el “Navidad” pueden ocasionar
pérdidas significativas en el sector empresarial,
ya que el personal de soporte técnico
se verá forzado a ir de cubículo en cubículo
realizando ajustes o limpiando cuentas
de e-mail saturadas de mensajes generados
por este “gusano”. Este hecho puede
afectar significativamente la productividad
de un negocio, para no mencionar el costo
adicional de tratar de adquirir los más
flamantes programas de antivirus que salen
al mercado.
Las buenas noticias son que este virus palidece
en comparación a los infames “Melissa”
y “I Love You”, los cuales en meses pasados
ocasionaron pérdidas millonarias a nivel
mundial. Asimismo, su velocidad de propagación
parece ser más lenta. No obstante,
es lo suficientemente dañino como para
que la compañía de programas de antivirus
McAfee la haya puesto en su lista de “mediana
precaución”. Aunque el “Navidad”
haya invadido sistemas en Estados Unidos,
hasta el momento los mayores daños
se han reportado en Latinoamérica.
Contrarrestando al invasor Afortunadamente,
este desagradable virus
puede ser eliminado manualmente del disco
duro, aunque para el usuario neófito este
procedimiento puede resultar un poco complicado.
Este mismo es explicado paso por
paso en el web site de McAfee (www.mcafee.com).
El virus introduce unos valores falsos de extensión,
que cada vez que quiera ejecutar un
archivo .exe un mensaje de error aparecerá
en la pantalla. Para corregir esto se debe
iniciar Windows en el modo “MS-DOS”
y copiar el archivo “REGEDIT.EXE COMO
REGEDIT.COM” en el directorio. Después
se debe proceder a “correr” el “REGEDIT.COM”
desde el menú de inicio, y buscar
en la ruta de registro para borrar los valores
inválidos.
Asimismo, el “Navidad” puede ser neutralizado
de una manera tan sencilla que parece
ridícula. Cuando después de apretar el
icono del ojo azul aparezca el botón con la consabida
advertencia, para escapar del inminente
peligro de contagio, solo basta con cerrar
la ventana (apretar la x localizada en la
esquina derecha superior). A continuación
aparecerá otro mensaje. Con solo apretar
ok, el “gusano" es finiquitado sin que llegue
a ocasionar daños al sistema.
Aunque no tan nefasto como algunos de sus
predecesores, este virus navideño resulta
especialmente peligroso debido a su subrepción.
El mensaje infectado se presenta
como un reply o una respuesta a otro e-mail
previamente enviado, por lo que muchos
usuarios no cuestionarán su legitimidad
y procederán a abrirlo pensando que es la
respuesta esperada.
Por esto el usuario debe mantenerse alerta
ante la entrada de cualquier archivo .exe o
ejecutable, sin importar que aparentemente
sea enviado por alguien conocido.
[Para
volver a Revista haga clic
aquí]
|