Fractura
de caderas, prevención
con protección
El
protector de caderas es
un avance en la prevención
de fracturas de
caderas y debe ser utilizado
por personas de
edad que tengan un riesgo
elevado de sufrir
una fractura
Jorge
Motta, M.D.
Especial para La Prensa
jmotta@pananet.com
Para
mi abuela, fracturarse la cadera fue el comienzo del fin. Desdichadamente
no solo para ella, sino que para una de cada cuatro personas mayores
de 65 años que caen víctimas de este tipo de fractura, las estadísticas
no son buenas; en el año siguiente a la fractura, sufren de complicaciones
que les producen la muerte. De los que sobreviven más de un año,
un número plural continúan sufriendo de dificultades para caminar
y debido a esto, de limitaciones significativas en su capacidad
funcional.
Para prevenir que ocurran estas temidas fracturas, actualmente
los médicos utilizamos múltiples estrategias, desde tratamientos
para fortalecer los huesos, hasta todo tipo de medidas para tratar
de prevenir las caídas. Una adición al repertorio de medidas preventivas
fue dada a conocer en la edición del 23 de noviembre del New
England Journal of Medicine por investigadores de la Escuela
de Medicina de Tampere en Finlandia al confirmar estos el valor
del uso de un protector externo de la cadera, algo que ha sido
utilizado por muchos años en países escandinavos.
Fracturas
y medidas de
prevención
Las
fracturas de caderas ocurren generalmente debido a la contribución
de dos factores: trauma y debilidad de los huesos. Las causas
inmediatas de una fractura de cadera son o una caída o un golpe
que produce un impacto en el aspecto lateral de la cadera, específicamente
en el trocánter mayor del fémur. Las caídas se deben usualmente
a debilidad muscular, a anormalidades cognitivas, de balance y
de la vista; a efectos secundarios de medicamentos o a irregularidades
en la superficie donde estas personas caminan. Cuando todos estos
factores asociados a caídas se han tratado de controlar en estudios
de pacientes a riesgo de caerse, solo se ha observado una reducción
del 30% en el número de caídas. La otra causa importante de fractura
de la cadera es la debilidad de los huesos producida por osteoporosis,
y esta se trata hoy en día efectivamente con ejercicio, calcio,
vitamina D, estrógenos y medicamentos fijadores de calcio en los
huesos llamados bifosfonatos.
Prevención
con el protector
de caderas
En
1993 investigadores daneses reportaron la primera experiencia
con el uso de protectores externos de caderas en la prevención
de fracturas. La idea era simple: colocar algo sobre la cadera
que absorbiera la fuerza producida por la caída y la disipara
a otro sitio que no fuera el hueso de la cadera. Estos investigadores
reportaron una reducción del 53% de fracturas en los pacientes
que usaron los protectores. Los resultados de este estudio no
fueron aceptados por la comunidad médica, debido a críticas a
la metodología de como se llevó a cabo el estudio. En 1997, un
pequeño estudio sueco obtuvo similares resultados pero, aun así,
los protectores de caderas no se han utilizado mucho hasta el
día de hoy por el escepticismo de los médicos y la falta de motivación
de los pacientes.
El último estudio sobre la efectividad de los protectores de caderas
fue reportado el pasado 23 de noviembre en el New England Journal
of Medicine. Se evaluaron 1801 pacientes mayores de 70 años
que tenían un riesgo elevado de sufrir una fractura de cadera.
Se le asignó a un grupo el uso de protectores de caderas y al
otro grupo se le trató de la manera usual, pero sin protectores
de caderas.
Los resultados fueron similares a los del primer estudio danés.
Aunque no todos los pacientes cumplieron con el uso de los protectores
diariamente, se observó una reducción del 60% de fracturas entre
los pacientes asignados al uso de estos, y una increíble reducción
del 84% si los pacientes estaban usando el protector en el momento
de la caída. Basándonos en estos números, podemos estimar que
en un año podríamos prevenir una fractura de cadera si 41 personas
a riesgo usaran estos protectores, y si extendemos la observación
a cinco años, solo necesitaríamos ocho personas para prevenir
una fractura.
El único problema con el uso de protectores ha sido su uso irregular
y su rechazo por algunos pacientes. Sin embargo, ya se han desarrollado
protectores cómodos y se continúa investigando cómo mejorarlos.
El mensaje claro que da este estudio a médicos y a pacientes que
forman parte de poblaciones que cada día envejecen más, es el
siguiente: El protector de caderas es un avance en la prevención
de fracturas de caderas y debe de ser utilizado por personas de
edad que tengan un riesgo elevado de sufrir una fractura, debido
a osteoporosis severa o debido a caídas frecuentes. A parte de
esta evidente conclusión solo puedo añadir que probablemente pasará
un tiempo muy largo antes de que volvamos a encontrar otro tratamiento
tan barato, tan simple y tan efectivo.
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