Un
subversivo viaja a Chiapas
Daniel
Domínguez
ddomingu@prensa.com
Estuvo
tres años en prisión por sus ideas. Tuvo que escribir hasta catálogos
gastronómicos para poder ganarse la vida en tiempos del franquismo.
Sus novelas eran conocidas más fuera que dentro de una España
que las censuraba. Esto demuestra que el escritor Manuel Vásquez
Montalbán es una defensa viva de la libertad y la ayuda social.
El
que se siente cómodo en la trinchera de escritor polivalente,
cree en los principios que hacen ética y no religión. El padre
del detective barcelonés Pepe Carvalho ha indagado magistralmente
la sociedad de la que le ha tocado ser testigo.
Ahora
deja la ficción a un lado y se atreve a escribir sobre una realidad
concreta, la del subcomandante Marcos, uno de los líderes del
movimiento zapatista. De forma exclusiva le comentó a La Prensa
que uno puede estar en contra o a favor de este colectivo
guerrillero, pero lo que nadie puede discutir es que denunció
las penurias de la población indígena mexicana, principalmente
la de Chiapas.
De
acuerdo con un informe de la Secretaría de Desarrollo Social de
México, en este país hay 26 millones de pobres. El 40% es analfabeta
y el 60% tiene ingresos inferiores al salario mínimo.
En
tanto, Chiapas es uno de los estados más pobres de México, la
mayoría de sus municipios son considerados de alto grado de marginación.
Tiene el mayor índice de mortalidad del país, así como una notable
incidencia de cólera y tuberculosis. Además cuenta con una preocupante
tasa de analfabetismo, y es el lugar donde hay mayor número de
personas que no hablan español.
Para
Manuel Vásquez Montalbán (Barcelona, 1939), una de las estrellas
de la recién finalizada Feria Internacional del Libro de Guadalajara,
es técnicamente un hecho que la situación en Chiapas mejore positivamente.
Por la llegada al poder de Vicente Fox, elegido presidente en
unas elecciones sin sombras, y porque existen mecanismos, instrumentos
y acuerdos que solo esperan ser cumplidos por las partes en conflicto.
Piensa
que Santiago Creel y Luis H. Alvarez, nuevo secretario de Gobernación
y el comisionado para la negociación de la paz en Chiapas, respectivamente,
deben tomar medidas urgentes y prioritarias: desmilitarizar la
zona de Chiapas, que significa un repliegue del ejército y el
desarme paulatino del EZLN y los paramilitares, y permitir más
representación indígena en los órganos deliberativos.
Criticó
la falta de comprensión de un sector de la intelectualidad mexicana
ante las demandas de los zapatistas. Lamenta que el europeo promedio
no sepa gran cosa de la situación indigenista, y que algunos medios
de comunicación del Viejo Continente vieran a Chiapas como una
situación incorrecta, al no tener lógica que pasara en un planeta
mercantil y globalizado. Como era de esperarse, admira profundamente
a los jóvenes italianos y españoles que se trasladaron a México
como voluntarios.
También
le molesta que Marcos, el señor de los espejos, su más
reciente libro sobre el portavoz de los zapatistas, recibió en
España ‘‘un silencio cómplice entre los medios’’, porque a los
dueños ‘‘no le parecía demasiado correcto que alguien se pusiera
a criticar la globalización. En cambio, fue recibido con entusiasmo
en Alemania y ya está casi lista la traducción al italiano’’.
En
busca de Marcos
El
contacto inicial del autor de Los pájaros de Bangkok con
el subcomandante fue por la vía epistolar. En aquellas cartas,
el enmascarado le confesaba su admiración por Pepe Carvalho y
le pedía si en alguna ocasión podía visitarlo a lo interno de
la Selva Lacandona.
Como
si fuera un personaje de sus novelas, el también ensayista y poeta
tuvo que sortear una serie de obstáculos: trámites aduanales,
montar por horas a caballo, los retenes militares, y ‘‘por motivo
de unos chorizos que llevaba, a un perro que nos siguió con más
saña que el ejército del PRI’’.
Todo
para que las autoridades mexicanas y la prensa internacional no
supieran del encuentro. Marcos, el señor de los espejos es
el resultado periodístico de esas charlas, y también de una amplia
investigación documental y de entrevistas con diversas personalidades
relacionadas con lo sucedido en Chiapas.
Luego
de hablar personalmente con Marcos, generalmente de noche y en
situaciones muy precarias, confirmó lo que ya intuía al leer sus
textos, que ‘‘estaba ante una persona con un nivel cultural excelente’’,
y que tenía elementos críticos que ‘‘justificaban lo que estaba
haciendo’’.
El
ganador del Premio Nacional de Novela y Narrativa en 1991 opina
que una de las claves del éxito del zapatismo, es utilizar acertadamente
las ventajas de la tecnología (en especial el internet).
Considera
que alejarse del discurso tradicional de izquierda (‘‘aunque provengan
de un canon del castro-guevarismo’’) y del convencional lenguaje
político les ha permitido plantear sus reclamos y traspasar las
fronteras de México.
Elogia
que Marcos descubrió que la metáfora es más útil que la demagogia,
y que gracias a crear una figura como Durito el escarabajo (una
especie de interlocutor literario) podía manejar a su antojo una
ironía cabal e inteligente. ‘‘Aunque no está muy claro si hay
superiores del subcomandante, lo que comprobé fue que le entregan
la hegomonía del mensaje, porque el resto de la jerarquía no dice
ni pío cuando él habla’’.
Piensa
Vásquez-Montalbán que México puede llevar a cabo, por lo menos,
tres acciones contra Marcos. Darle el premio literario Juan Rulfo
por su obra literaria, meterle un tiro en la frente o permitirle
ayudar a la construcción de una sociedad fiscalizadora del Estado
rector.
Goytizolo,
poeta libertario
Daniel
Domínguez Z.
ddomingu@prensa.com
Una
de las amistades más perdurables dentro del ámbito literario,
es la que conforman el mexicano Carlos Fuentes y el español Juan
Goytizolo. No solo han compartido más de un congreso juntos y
leído los originales de sus obras, sino que además el latinoamericano
y su familia se trasladan por semanas al hogar del barcelonés,
y viceversa.
Por
eso a nadie le sorprendió cuando Carlos Fuentes fue el encargado
de presentar una lectura de Juan Goytizolo, como uno de los actos
de la recién terminada Feria del Libro de Guadalajara.
Cuando
ambos entraron al auditorio Juan Rulfo hubo aplausos inmediatos.
Luego de las gracias de rigor, Carlos Fuentes calificó a su compañero
de oficio como una persona ‘‘inteligente, humana y descubridora
de lenguajes y códigos’’.
Sobre
Goytizolo, Carlos Fuentes dijo que le confirma que todos los escritores
de lengua española, los de América y los de Europa, ‘‘pertenecen
a un tronco común’’, aunque cada quien ‘‘tenga ramas y flores
distintas’’.
De
este árbol en particular, comentó que era ‘‘viejo y fuerte, pues
a las exigencias de antaño, él agrega un nuevo lenguaje a las
viejas culturas’’. Es como si Goytizolo reescribiera lo hecho,
al mostrar una inclinación por la nostalgia y al mismo tiempo
se deja llevar por la vanguardia. Este ejercicio doble lo realiza
con humor, gravedad y polifonía.
Trueno
y calma
Como
era de esperarse, después de las palabras de Fuentes, Goytizolo
hizo lo que consideró más adecuado. El orden del día o, mejor
dicho, lo que dictaminó previamente la editorial Seix Barral,
era que el español leyera fragmentos de su más reciente obra,
Carajicomedia, pero prefirió realizar un breve recuento
por su labor artística.
Con
voz pausada demostró el enorme poder de la palabra hablada. En
el auditorio, conformado en su mayoría por estudiantes de secundaria
y de universidad, comenzó a reinar el silencio.
Los
presentes tuvieron el honor de escuchar, del propio creador, momentos
de libros suyos como En los reinos de Taifas, Las virtudes
del pájaro solitario, Paisajes después de la batalla,
Coto vedado y Cogitus interruptus.
Así
se escucharon frases como ‘‘cuando las voces broncas del país
que desprecias ofenden tus oídos, el asombro te invade. ¿Qué más
quieren de ti, no has saldado la deuda? El exilio te ha convertido
en un ser distinto que nada tiene que ver con el que conocieron’’.
O
palabras como ‘‘su ley ya no es tu ley. Su fuero ya no es tu
fuero. Anónimo como cualquier forastero, visitarás tu propia mansión
y te ladrarán los perros’’.
Juan
Goytizolo, el hombre de la frase y la oración justa, le confesó
a los presentes que le gusta escribir durante el día, ya que en
la noche, a eso de las 8:00 p.m., marcha irremediablemente al
café del hotel de France, en Marrakech (Marruecos), a tomar té
de menta y conversar con los amigos.
Que
se siente heredero de Arcipreste de Hita, Homero, San Juan de
la Cruz, Cervantes, Jaime Gil de Biedma, Severo Sarduy y Manuel
Puig, y que gracias a ellos ha publicado obras como Campos
de Níjar, Señas de identidad, Fin de fiesta y
Juan sin tierra.
Al
terminar de hablar, cuando el hermoso acto de leer llegó a su
fin, una segunda ovación fue la respuesta de un público agradecido.
Se consumó, en versión moderna, un acto ancestral: la del ser
tocado por la divinidad, que congrega a la tribu y le habla sobre
la vida.
La
cultura en México
Daniel
Domínguez Z.
ddomingu@prensa.com
El
cambio democrático ocurrido este año en México terminó con más
de siete décadas de dominio del PRI (Partido Revolucionario Institucional)
al poner en la silla presidencial a Fox. La comunidad cultural
de este país latinoamericano espera las acciones del nuevo mandatario.
Para
compartir opiniones, en el marco de la recién finalizada Feria
Internacional del Libro de Guadalajara (FIL 200), se llevaron
a cabo tres coloquios bajo un único título: ‘‘Nuevo gobierno,
¿nueva política cultural?’’, en la que participaron escritores,
editores y políticos.
Eduardo
Langagne, poeta y profesor universitario, reclamó equidad a la
hora de distribuir las acciones culturales que se realicen en
México. Esto significa un desarrollo equitativo para todos los
municipios del país, terminando de esa manera con el centralismo,
es decir, que el 90% de los actos creativos dejen de realizarse
solo en la capital de la nación.
‘‘Descentralizar
no es enviar las oficinas de cultura a las entidades federativas,
sino fortalecer la instancia cultural estatal. Que todos los estados
cuenten, sin excepción, con instituciones sólidas y recursos suficientes.
Lo esencial es que se impulse la óptima administración de los
recursos y la puesta en marcha de programas eficientemente articulados.
Lo urgente es que los gobiernos estatales y municipales atiendan
las naturales exigencias de las comunidades, y que se fortalezca
la capacidad autogestiva de la sociedad civil’’, dijo Langagne,
que obtuvo en 1994 el premio nacional de poesía de Aguascalientes.
En
opinión de Raúl Padilla López, presidente de la FIL, el problema
en México es la falta de reformas a las leyes culturales existentes
y a una ausencia de interés de los gobiernos por la educación.
‘‘Esta situación no puede mantenerse por más tiempo’’.
Reiteró
Padilla López que a falta de mecanismos legales útiles, no se
puede proteger, cultivar y difundir el patrimonio cultural, y
los artistas, por muy talentosos que sean, no pueden tener acceso
a instancias como museos y galerías.
A
los poetas Hugo Gutiérrez Vega y Teresa del Conde les preocupa
que la cultura sea controlada en demasía por parte del Estado,
pues se puede correr el riesgo de que pierda su sentido contestario.
Las
editoriales participan
Sealtiel
Alatriste, director de Comunicación del Grupo Santillana en México,
destacó en uno de los coloquios que la industria editorial mexicana
ha tenido dos épocas críticas.
En
su opinión, una va de 1962 a 1982 y la otra se inicia en 1883
y llega hasta la actualidad. En ambas se hace palpable pérdidas,
cierre de editoriales pequeñas y un descenso en el número de lectores.
Por eso, el también escritor piensa que resolver y evitar estos
descalabros debe ser la prioridad de Fox.
Aurelio
Major, editor de Tusquets México, plantea que el culpable de los
hechos mencionados por Alatriste fue el régimen priísta, que buscó
en un bajo nivel educativo el método para que la sociedad fuera
más manejable.
Major
agregó que los lectores en México no aumentan vertiginosamente
a causa de programas que no alcanzan sus objetivos, y puso como
ejemplo la actividad denominada ‘‘Año 2000. Leer para ser mejores’’,
propuesto por el presidente Ernesto Zedillo.
Un
ex presidente mexicano, Miguel De La Madrid Hurtado, admitió que
solo un nivel más alto de la cultura del mexicano promedio, hará
posible que México vuelva a ser un sólido competidor dentro del
mundo editorial, y la única salida para regresar a los años en
que era una potencia por encima de los países sudamericanos.
Confusiones
La
asignación de Sari Bermúdez como la nueva directora del Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes provocó incertidumbre entre
los asistentes a los coloquios de la FIL de Guadalajara.
El
desconcierto se debió a un concepto que los literatos no entienden
del todo, aquello de que el nuevo gobierno va a ‘‘ciudadanizar
la cultura’’, como explicó Fox al referirse al tema. En esto coincidieron
los escritores Teresa del Conde, Paco Ignacio Taibo II, Hugo Gutiérrez
Vega y Martha Cedra.
Esta
confusión llevó a Hugo Gutiérrez Vega a plantearse preguntas como
‘‘¿se trata de aliviar la carga financiera del Estado en cuestiones
culturales y para eso crear organizaciones ciudadanas que patrocinen
la cultura? o ¿será que habrá comités de ciudadanos que aporten
fondos para las actividades culturales?’’. Finalmente le inquieta
que, con esta iniciativa, el Estado mexicano quiera desligarse
de su primordial responsabilidad de difundir la cultura.
Paco
Ignacio Taibo II teme que ‘‘el discurso neoliberal foxista’’,
que de acuerdo a su parecer se basa en lo ‘‘que no es rentable
económicamente, no existe’’, caiga como un yunque sobre la cultura
en México.
En
otro orden de ideas, aunque Sari Bermúdez es periodista, y estudió
en la Sorbona de París y en el Instituto de Intérpretes y Traductores
de la Ciudad de México, su formación no es la mejor en opinión
de algunas personalidades, en cambio otras la ven como la persona
perfecta, pues coordinó el proyecto cultural de la Alianza por
el Cambio, que liderizó el hoy presidente Fox.
Como
dato curioso, la propia Bermúdez confesó a los medios de prensa
mexicanos que al ser llamada por el nuevo gobierno, pensó que
‘‘me eligirían para uno de los canales culturales’’.
Lo
hecho
Rafael
Tovar y de Teresa fue el presidente del Consejo Nacional para
la Cultura y las Artes hasta el 30 de noviembre pasado. Para dar
a conocer qué se hizo, presentó en el Palacio de Bellas Artes
de Guadalajara las memorias del organismo que dirigía desde 1992.
Planteó
que en el período comprendido entre 1995 y el 2000 se cumplieron
las siguientes conquistas: ‘‘dar unidad a la política cultural,
explorar nuevas formas de llevarla a la práctica y ensanchar sustancialmente
sus alcances sociales y su contribución al florecimiento de todas
las manifestaciones de nuestra cultura’’.
Afirmó
Tovar y de Teresa que bajo su mandato ocurrieron 300 mil actividades
de difusión, que sumaron más de 200 millones de asistentes. Esto
confirma, piensa, que el Estado ha cumplido con su labor de ‘‘garantizar
las condiciones necesarias para el florecimiento de la cultura’’.
A
la vanguardia de
la danza
Podríamos
decir que ha empezado la temporada de ballet, pues casi todas
las academias presentan en este mes sus funciones de fin de año.
Es halagador observar que cada día más niñas se interesan por
esta disciplina y, definitivamente, siempre es el público el que
sale ganando.
Steps
presenta hoy domingo, 10 de diciembre, a las 10:00 a.m. una función
que representa junto con la de ayer sábado la culminación de los
esfuerzos del grupo de alumnas y profesores.
La
danza siempre ha tenido la capacidad de transportarnos a mundos
encantados donde las princesas sueñan con amantes eternos o lloran
por sus caballeros perdidos. Los bailarines deben saber envolver
al espectador en la magia del espectáculo y llevarlo de la mano
en su recorrido maravilloso de sentimientos.
Eso
es lo que logra Carla Mae Spirito en su papel de Raymonda.
Junto a ella vivimos el dolor de despedir al amado que parte hacia
la guerra; sus frustraciones al ver que aquellos a su alrededor
no entienden su pena y por supuesto la alegría del reencuentro.
Este
año, Carla Mae llega a nosotros como una bailarina más madura
y aplomada, sin haber perdido la inocencia y la dulzura con que
siempre ha sabido cautivar a su público.
El
bailarín Yugoslavo Sasa Adamovic hace buena pareja con ella y
logran así que la adaptación de la coreografía original de Marius
Petipa con música de Alexander Glazunov sea un espectáculo para
disfrutar.
En
esta parte de la función se destacan también las bailarinas Marta
Cardoze, Natalie Stanziola, Natalie Orillac, Ma. Alejandra Carles
y Anamelissa Orillac como las compañeras de Raymonda que
tratan inútilmente de reanimarla durante la ausencia del amado.
Con
la presentación de Raymonda, Steps ha logrado llevar a
sus alumnas a un nivel superior tanto técnico, como escénico.
Las más pequeñas se han podido incorporar bien al resto del elenco,
contribuyendo así a que el público se sienta realmente halagado.
Cambiando
de ambiente nos vamos con las miniaturas (o sea las alumnas de
tres a cinco años) en busca del Reino de Oz. Manuelita
Navarro es Dorothy, quien acompañada por su fiel Toto –Emily Orillac–
va recorriendo el yellow brick road. Claro que tienen que
superar las travesuras de la Bruja Mala del Oeste, pero la Bruja
Buena del Norte siempre les da una manita. En el camino se va
encontrando con los ya muy conocidos personajes de la película:
El Espantapájaros –Liz Marie Nachio–, el Hombre de Hojalata –Natalia
Infante– y el León Cobarde –Marcela Heilbron–.
Esta
es una historia con un final feliz, pues este extraño grupo de
personajes supera todos los inconvenientes del camino y llega
sano y salvo al lugar de sus sueños.
Steps
hace todos los años un esfuerzo por mostrar al público el trabajo
de sus alumnas de competencia. Quienes actuaron ayer sábado en
Leyendas, coreografía que obtuvo el primer premio en la
Gala de Apertura del XIX Certamen Infantil, Juvenil de Ballet
celebrado en El Salvador.
Hoy
se presenta en su lugar Contradanza, un baile montado por
la ex alumna de Steps Tania Ashkenazi, quien recientemente obtuvo
su título universitario en danza en la prestigiosa Universidad
de Goucher en Baltimore, Estados Unidos.
Y
ahora si llegamos a uno de los segmentos favoritos de todos: jazz
y tap. Viva Hollywood y Fosse quedarán grabados
en su mente por mucho tiempo.
En
Viva Hollywood, aparecen las alumnas más pequeñas recreando
películas famosas de todos los tiempos. Oliver Twist, James
Bond, Singing in the Rain, Austin Powers, Evita,
Grease y The Specialist, entre otras. Prepárese
para bailar en su silla pues hay para todos los gustos.
Fosse
cierra el espectáculo y no quiero darles muchos detalles para
no arruinar la sorpresa pero puedo contarles algunas cositas acerca
de este famoso coreógrafo que supo romper con todos los paradigmas
que dominaban el mundo del espectáculo en los años sesenta y setenta.
Robert
(Bob) Fosse se entrenó y trabajó muchos años como bailarín antes
de convertirse en coreógrafo y director, tanto de teatro como
de cine.
Su
trabajo fue excepcional, tanto así que en 1973 se gana un Tony
por el Musical Pippin, un Oscar por la película Cabaret
y un Emmy por el especial de televisión Liza With A Z.
Este
genio artístico muere en 1987 de un ataque cardíaco, pero su legado
se ha mantenido vigente hasta la fecha.
El
musical Fosse lleva ya tres años en Broadway y sigue recibiendo
excelentes comentarios.
Así
pues, las alumnas de Steps tienen que demostrar su profesionalismo
ya que Fosse, aunque se consideraba un genio, jamás se
caracterizó por coreografías sencillas.
El
se sentía orgulloso al decir que uno de sus mayores logros era
conseguir que el espectador viera exactamente lo que él (Fosse)
quería que viera, fuesen pies, manos, cabezas o cualquier otra
cosa que se le viniera a la mente.
Con
esa mente desarrollaba, sus coreografías y aunque algunos de los
movimientos lucen a veces casi infantiles, o parecidos quizás
a los que haría un payaso de circo, el efecto final es sorprendente.
Alvarado,
del cuento a la novela
La
trama de ‘La loma de cristal’ se anticipó varios meses a la actual
problemática en el Darién
Errol
E. Caballero
ecaballero@prensa.com
Una
de las mayores sorpresas del pasado concurso literario Ricardo
Miró fue la designación de Ariel Barría Alvarado como ganador
del género novela. Aunque conocido en los ámbitos intelectuales
por su labor cultural, no fue hasta el mes pasado, con el anuncio
del fallo del Miró y la presentación de su primera obra, El
libro de los sucesos, que el nombre del docente universitario
ha empezado a escucharse con frecuencia en los ámbitos literarios.
No
obstante, aquellos que estén familiarizados con la hoja de vida
del educador estarán al tanto de los numerosos premios con que
ha sido reconocido su trabajo: concurso literario intercolegial
del Ministerio de Educación (1973-1977), Panorama Social (1980),
Pablo Neruda (1981), Universidad (1987) y más recientemente, el
César Candanedo (1999).
Sobre
su reciente Miró y de la publicación de su primer libro conversó
con La Prensa.
–Háblenos
del ‘Libro de los sucesos’, su primera obra publicada.
–Es
una antología de cuentos escritos durante 1978 y 1999. Intenté
seleccionar aquellas historias que no habían perdido su vigencia
a través de los años. Me parece un tanto irónico que precisamente
cuando me encontraba trabajando en la publicación de mi primer
libro de cuentos, reciba un premio por una novela, género que
nunca había cultivado antes. No obstante, considero que la práctica
del cuento me ha otorgado la destreza suficiente como para aventurarme
con éxito en el terreno novelístico.
–Aparte
de la brevedad, ¿cuál diría usted que es la principal diferencia
entre un cuento y una novela?
–La
novela te permite explayarte más en la trama. Además, su extensión
facilita la experimentación con diversas técnicas narrativas.
El cuento demanda capacidad de síntesis, rigurosidad y disciplina.
Para mí el género cuentístico es el más difícil de todos, no solo
por su intensidad, si no porque, al contrario de la novela, el
cuento exige la complicidad del lector; el escritor debe sugerir
más que afirmar. El cuento es el máximo ejercicio literario para
quien desea escribir novelas.
–¿Qué
tiene que decir acerca de la decisión del jurado, la cual fue
dividida?
–Se
repite la misma situación que se dio el año pasado, cuando el
ganador fue Justo Arroyo. El hecho de que el fallo fuera mayoritario
habla bien de la calidad de todas las obras concursantes.
–Háblenos
un poco de la obra ganadora, ‘La loma de cristal’.
–Es
un novela ambientada durante la pasada reversión del Canal a las
autoridades panameñas. Aunque cimentada sobre un suceso histórico,
es una obra de ficción. La trama se basa en un supuesto complot
destinado a evitar la transferencia de la franja interoceánica.
Entre los conspiradores se encuentran panameños y de otras nacionalidades
que, aunque no se mencionan en el texto, resultan fácilmente identificables.
¿Cómo
pretenden estas ‘‘fuerzas oscuras’’ frustrar los planes de traspaso?
Creando, en complicidad con grupos insurgentes colombianos, un
clima de inestabilidad en la frontera del Darién. Finalmente,
el plan, conocido con el nombre de ‘‘El Megaproyecto’’, es frustrado
por la intervención de una periodista, cuya investigación revela
toda una serie de falacias y asesinatos.
Más
allá del marco de conspiraciones y del suspenso político, la historia
hace énfasis en cómo este incremento en la violencia afecta la
vida de los indígenas, campesinos y colonos darienitas. La novela
la terminé en mayo, varios meses antes del ataque perpetuado a
la comunidad de Nazareth. Creo que este carácter profético impresionó
favorablemente al jurado.
Fácilmente
se podría establecer una relación entre ‘‘El Megaproyecto’’ mencionado
en la novela y el actual ‘‘Plan Colombia’’. Es más, podríamos
decir que La loma de cristal representa un llamado de atención
a nuestras autoridades frente a la preocupante situación del Darién.
–Uno
de los jurados definió la obra como un thriller...
–Es
una novela con mucha acción. No pasan ni tres páginas sin que
ocurra algo nuevo. Se plasman situaciones de atentados terroristas,
combates fronterizos, revueltas sociales, secuestros y homicidios.
Asimismo, abundan las referencias tecnológicas, especialmente
las utilizadas en el campo del espionaje.
–Se
podría decir entonces que ‘La loma de cristal’ se asemeja al estilo
de escritores como Tom Clancy.
–Creo
que La loma de cristal se inserta plenamente dentro de
lo que es la narrativa contemporánea. Ya hemos dejado atrás la
época en que los autores experimentaban con nuevas técnicas formales.
Los lectores de hoy en día ansían estructuras menos complejas
que presenten tramas envolventes.
–Otro
de los jurados comentó el fuerte elemento visual presente en la
obra.
–En
efecto, si se quisiera hacer una adaptación al cine de la novela
resultaría sumamente sencillo gracias a la abundancia de elementos
gráficos. En algunas partes el narrador desempeña el papel de
una cámara cinematográfica.
–En
su experiencia como docente y promotor cultural, ¿cuáles son los
temas a los que más hacen referencia los escritores jóvenes?
–De
acuerdo con un análisis que realicé el año pasado, tomando como
base un centenar de obras de autores jóvenes, los temas más frecuentes
en nuestra literatura juvenil serían las relaciones de pareja
y la reflexión introspectiva.
Aunque
considero que los autores son libres para escribir sobre los temas
de su predilección, también creo que temas tan fundamentales como
la invasión estadounidense, la globalización, los problemas urbanos
y la reversión del Canal han sido completamente soslayados. Dentro
de 20 años, cuando los lectores del futuro quieran hacerse una
idea de nuestra sociedad actual, van a tener muy poco elementos
de referencia.
Este
enclaustramiento del autor dentro de su propia realidad es un
síntoma de los tiempos en que vivimos. Lo preocupante es que este
afán introspectivo puede devenir en un arraigado pesimismo, en
que el autor se enajene completamente de su realidad circundante.
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