Nuevas
tarifas: callejón sin salida
La
competencia podría mejorar las tarifas telefónicas, dice el Ente
Regulador; pero, por ahora, hay que esperar hasta el 2003
Víctor
D. Torres
vdagoberto@prensa.com
Tras
el anuncio de Cable & Wireless de aumentar sus tarifas telefónicas,
lo único que queda es esperar hasta dentro unos dos años –l 1
de enero de 2003– a que se abra el compás para que otras empresas
de telecomunicaciones compitan en la prestación de los servicios
de telefonía a la población.
El director
del Ente Regulador de los Servicios Públicos, Rafael Moscote,
dijo que cuando ello se produzca, los panameños podrán tener varias
opciones de empresas que les presten el servicio, que actualmente
es un monopolio en manos de la transnacional británica Cable &
Wireless.
Esta
empresa anunció hace unos días que, a partir del 1 de enero del
próximo año, comenzarán a regir nuevas tarifas, consistentes,
básicamente, en un sinificativo incremento, enmarcado en cuatro
planes tarifarios.
Uno
de estos planes es el llamado plan social, que tendrá un cargo
mensual de 2.50 dólares y 4 centavos el minuto. El plan básico,
a su vez, tendrá un cargo de 5.50 dólares mensuales y 3 centavos
el minuto. El tercer plan, el estándar, tendrá un cargo fijo mensual
de 10.50 dólares y el minuto costará 2 centésimos, y el plan premier,
cuya tarifa mensual será 29 dólares sin cargo por minuto consumido.
Las
nuevas tarifas telefónicas equivalen, prácticamente, al doble
del costo actual por minutos consumidos, es decir, un incremento
del 100%, si se comparan con los costos existentes.
‘‘Es
de suponer que, al abrirse la competencia, vendrán nuevas compañías
para entrar en el mercado de la telefonía’’, expresó Moscote.
De hecho, varias empresas están interesadas en prestar servicios
telefónicos. Pero Moscote no quiso revelar sus nombres. El funcionario
reveló que algunas de las empresas interesadas realizan estudios
del mercado local con el fin de ver la viabilidad de competir
en el futuro.
Quién establece las tarifas
Las tarifas
son establecidas en los contratos de concesión que el Estado firmó
con las empresas que explotan el servicio. Como dice Rafael Moscote,
el Ente Regulador no tiene la facultad de imponer o aceptar las
tarifas de las empresas que prestan los servicios públicos.
La función
principal del Ente Regulador, según Moscote, es vigilar la calidad
del servicio globalmente y atender las quejas de los clientes
contra la empresa por razón de irregularidades en el servicio
de llamadas telefónicas. Para eso el contrato establece metas
de calidad del servicio, subrayó.
‘‘Los
topes de precios que se han venido cobrando, y que pretende seguir
cobrando en el futuro la empresa Cables & Wireless, están
claramente establecidos en el contrato de concesión que la empresa
tiene con el Estado’’.
El funcionario
explicó que, pese a lo establecido en el contrato con C&W,
el Gobierno acordó una enmienda para establecer una ‘‘tarifa social’’,
destinada a satisfacer las necesidades de las personas de menos
ingresos.
‘‘Esta
tarifa social es para las personas que no utilizan el teléfono
por mucho tiempo... es para las personas que se limitan a conversaciones
muy cortas y responde a los más humildes’’.
Las
metas
‘‘En
términos generales, la empresa C&W] está cumpliendo con la
mayoría de las metas que implican la calidad del servicio’’, aseguró
Moscote. Añadió que no ha habido diferencias notables que el Ente
Regulador pueda señalar a C&W.
‘‘Hemos
vigilado el cumplimiento [de las metas] con la ayuda de consultores
especializados y podemos decir que ha habido cumplimiento de las
metas por parte de la empresa’’, insistió.
Moscote
dijo que cuando hay reclamaciones de carácter individual de los
clientes, se les da seguimiento y se investigan. En la mayoría
de los casos, donde se han encontrado fallas, el Ente Regulador
ha ordenado a la empresa que dé los créditos correspondientes
a las llamadas que los clientes no han realizado, aseguró Moscote.
El anuncio
del incremento de las tarifas telefónicas ha provocado el rechazo
de la población, y varios dirigentes de asociaciones de trabajadores
y sindicatos han advertido que saldrán a protestar a las calles.
Protestas
Algunos
dirigentes sindicales han hecho duras críticas. El dirigente obrero
Gabriel Castillo calificó de ‘‘irresponsable’’ al Ente Regulador
por permitir el incremento de las tarifas y no hacer nada al respecto.
Castillo dijo que el Ente favorece a C&W.
Por
su lado, la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP),
ha ido más allá: ha pedido al Gobierno hacer los estudios necesarios
para nacionalizar el servicio de telecomunicaciones.
En su
defensa, C&W argumenta que el aumento de las tarifas se produce
porque actualmente las llamadas de larga distancia internacional
subsidian los costos de las tarifas locales y estos subsidios
cruzados están prohibidos, según las leyes de telecomunicaciones
de Panamá.
Además,
agrega la empresa, el ‘‘rebalanceo’’ es un proceso para hacer
las tarifas actuales más competitivas en el mercado internacional.
Las
recomendaciones de un
cliente descontento
Redacción
de La Prensa
negocios@prensa.com
En
enero de 2001 suben las tarifas telefónicas. Manuel Handal, un
jubilado que publica el boletín Carta de Panamá, recomienda,
entre otras, las siguientes medidas a fin de reducir la factura
del teléfono y que el incremento no se note tanto:
– Desconecte
todas las líneas que sean posibles. Si usted tiene dos o más líneas,
elimine por lo menos una.
– Si
tiene dos líneas telefónicas –debido a que utiliza una para internet–,
elimine esta última, y utilice una sola línea para todo.
– Solicite
cambio de plan al mínimo. Si está en plan ‘‘premier’’, bájese
a uno de los planes mínimos.
– Reduzca
al mínimo el tiempo de utilización de su teléfono convencional.
Sea muy breve en las llamadas, y recomiende a su interlocutor
que haga lo propio.
– Cancele
su contrato de celular tan pronto como sea posible. Hágalo sin
penalidad o, si no es posible, controle las llamadas.
– Si
tiene control de su negocio y tiene varias líneas telefónicas
comerciales busque la forma de reducirlas al mínimo.
– Si
su teléfono comercial está en plan ‘‘selecto’’, solicite su reducción
al plan básico e instruya a su personal que restrinja las llamadas
al mínimo.
– Reduzca
al mínimo o suprima las llamadas telefónicas internacionales.
Recurra a las comunicaciones por internet.
– No
compre tarjetas para el uso de teléfonos públicos, pues su precio
viene a constituir un adelanto que el usuario hace sin cobrar
intereses.
– Si
tiene parientes o amigos en Estados Unidos, sugiérales que, por
un tiempo, sean ellos los que llamen en vez de llamarlos usted.
Después de todo, las tarifas allá son más baratas que las locales.
– Hable
con su legislador para considerar la creación de leyes que eviten
los abusos en el cobro de tarifas.
Mercados
rurales y créditos
Redacción
De La Prensa
negocios@prensacom
Las instituciones
de crédito agrícola no han llenado las expectativas que motivaron
su creación. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
el establecimiento de las instituciones de crédito agrícola se
hizo con la intención de promover la producción en ese sector
y facilitar el desarrollo económico global durante los últimos
40 años. Sin embargo, la creación de estas instituciones no llenó
las expectativas, señala un informe del BID basado en el II Foro
Interamericano de la Microempresa.
La provisión
de crédito generalmente produjo niveles altos de desembolsos y
supuestas ganancias en la producción agrícola, pero estos resultados
han sido de corta duración debido a la insostenibilidad del programa,
añade el documento.
La insistencia
en los desembolsos provocó que se descuidara la ‘‘calidad de la
cartera’’ y el desarrollo del área rural no agrícola.
‘‘Las
proporciones del repago cayeron por debajo del 50%, los costos
de subsidios fueron altos y los créditos a menudo no llegaron
a los beneficios deseados’’.
En Panamá,
el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) ha acumulado pérdidas
millonarias que han tenido que ser sufragadas por el Estado. Actualmente,
el Banco tiene una cartera de morosidad de 26 millones de dólares.
Por
un momento, se mencionó la posibilidad de liquidar o privatizar
la institución, pero esas alternativas quedaron descartadas y
se decidió emprender un plan para agilizar los procesos administrativos
y reducir las pérdidas, calculadas en dos millones de dólares
anuales.
El BDA
se creó con el fin de otorgar préstamos a intereses blandos a
mil 959 productores del país. Este año, contaba con una cartera
de préstamos de 83 millones de dólares. La mayor solicitud de
préstamos proviene del sector ganadero.
Liberalización
y mercados rurales
El mismo
informe del BID señala que a finales de la década de los 80 e
inicio de los 90, la mayoría de los países de América Latina y
el Caribe experimentaron una ‘‘ola de liberalización financiera’’,
lo que produjo que las tasas de interés fueran determinadas por
el mercado, mayor eficiencia en las inversiones, competencia interbancaria
y ampliación de la oferta de productos financieros.
Sin
embargo, la mayoría de estos cambios no se notaron en los mercados.
De hecho, los mercados financieros rurales continúan siendo, en
su mayoría, subdesarrollados, superficiales y no competitivos,
agrega el informe. Esta dualidad limita el crecimiento y el dinamismo
del sector rural.
Los
empresarios rurales –sobre todo granjeros– no tienen acceso a
los servicios de seguros, estructura financiera comercial e instrumentos
de administración de riesgos, dice el BID.
Estos
servicios beneficiarían a estos empresarios al protegerlos contra
pérdidas catastróficas de ingresos y reducirían los costos de
las transacciones, indica el informe.
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