Remedio
y las islas Silva de Afuera
Chiriquí
es famoso por sus tierras altas. Sin embargo, el golfo de la provincia
guarda un sinfín de secretos y atractivos ecológicos desconocidos
Ricardo
de la Espriella III
Especial
para La Prensa
revista@prensa.com
l
decir Remedios, usted pensará solo en ganadería. Sin embargo,
detrás de estos potreros se encuentra la historia de los hermanos
Motta.
Desde el principio del siglo pasado, cinco hermanos forjaron un
imperio económico a punta del duro trabajo de la finca. Por muchos
años laboraron largas faenas creando una de las fincas ganaderas
más productivas de la República.
Como lo dicen bien los decires en las paredes de la casa, ‘‘Las
vacas paren, las Hectáreas no’’, aquí hay trabajo los 365 días
del año. Los hermanos Motta compraron las tierras de un señor
de apellido Piza y por muchos años se dedicaron a hacer crecer
el negocio de la ganadería. Poco a poco se fueron diversificando
en distintas áreas de la economía nacional hasta lograr desarrollar
las prósperas empresas que dirigen sus nietos hoy en día.
Desde esta hacienda, un grupo de corredores de olas prepararon
sus equipos para acompañar al tres veces campeón del mundo Tom
Curren a explorar las islas Silva de Afuera en el Golfo de Chiriquí.
La provincia de Chiriquí es famosa turísticamente por sus tierras
altas. Sin embargo, llevamos años visitando las costas e islas
de esta región de nuestro país. Muy alejada de la civilización,
esta área sigue prácticamente inexplorada. El archipiélago de
Coiba y las diversas islas del Golfo de Chiriquí guardan un sinfín
de secretos y atractivos turísticos y ecológicos desconocidos
por la mayoría de los panameños.
Este es el caso de las islas Silva, donde olas increíbles y arrecifes
aguardan a los visitantes.
Manglares
y ríos
Tom
Curren es uno de los surfers más famosos de todos los tiempos.
Está casado con Maqueira Caicedo, panameña y miembro de una familia
oriunda de Pedasí. La pareja tiene dos hijos y Maqui ha logrado
que Tom se enamore de Panamá. De allí que este deportista lleve
años explorando sus costas en nuestra compañía .
Muy temprano en la mañana, nuestro equipo de producción y los
corredores de olas alistaban sus equipos. Después de un buen desayuno
en la hacienda los surfers se movilizaron a los esteros
de Remedios.
Allí prepararon las lanchas para la travesía. Embarcaron los equipos
de filmación, tablas de surf, alimentos y bebidas. Todos
los preparativos que tomaron meses en coordinar se desenlazaban
hoy en el inicio de esta aventura.
Los manglares de esta área son casi vírgenes. Su abundancia habla
de ecosistemas sumamente sanos.
El mangle es un hábitat imprescindible en la cadena biológica
de los mares. Es aquí donde un sinnúmero de especies se reproducen.
Los fabulosos bancos de pesca de esta área de nuestro país tienen
sus orígenes en estos manglares.
Es imperativo que las autoridades competentes tomen conciencia
de la importancia de preservar estos valiosos ecosistemas. Devastando
grandes extensiones de mangle, el hombre pone en peligro su propia
existencia.
Durante este recorrido, los surfers quedaron impresionados
con la belleza natural del río Santa Lucía, tributario del gran
río Tabasará. Estos esteros son un tesoro ecológico de nuestro
istmo y muy poco conocido por los panameños. Una hora más tarde
salimos de los manglares para entrar en el Tabasará. El color
del agua empezó a cambiar a medida que nos acercábamos al mar.
La desembocadura del Río Tabasará es una de las fuentes de vida
más importantes para el golfo de Chiriquí. Uno de los ríos más
caudalosos del istmo suple de nutrientes a todo el golfo. La relación
entre los manglares, ríos y mares de nuestro país es foco de estudio
de científicos y biólogos que tratan de entender el delicado balance
ecológico de estos ecosistemas.
Si bien no se conocen aún todos los secretos, sí sabemos que es
imperativo que se tomen medidas para preservar los manglares y
mantener limpios los ríos que suplen a los productivos ecosistemas
marinos de sus más básicos nutrientes. La avanzada deforestación
de los bosques y manglares en partes del istmo están teniendo
un efecto sumamente negativo en los ecosistemas marinos de los
cuales todos dependemos para nuestra supervivencia.
Una vez fuera del río, avistamos claramente la primera de las
islas Silva. Las profundas aguas del golfo de Chiriquí nos daban
la bienvenida en un día de sol, que prometía convertir nuestra
aventura en una de esas vivencias inolvidables. Media hora después
todos podíamos ver claramente enormes olas rompiendo en los arrecifes
de la isla Silva de Afuera. Esta isla, alejada de todo y posada
solitaria en las costas de la provincia de Chiriquí, es uno de
los paraísos escondidos de nuestro país.
Mientras más nos acercábamos, más crecía el entusiasmo de los
integrantes de la expedición. Olas perfectas peinaban la parte
sur de la isla. Después de un acercamiento cauteloso por parte
de los capitanes logramos bajar anclas cerca a uno de los arrecifes
con mejores oportunidades para correr sus olas.
Uno a uno los surfers fueron remando hacia este paraíso
terrenal. Para ellos lo importante es que la ola rompa con una
dirección determinada. El pico o cresta de la ola rompe de izquierda
a derecha o viceversa. En la isla las olas rompían en ambas direcciones
dándole a nuestros atletas una ola perfecta para practicar su
deporte.
Esa noche los corredores de olas descansaron en la mitad de la
campiña chiricana. El canto de las chicharras y los sapitos propiciaron
el ambiente para una noche de descanso absoluto.
Las playas de la provincia de Chiriquí son poco conocidas y ofrecen
una alternativa para los aventureros y amantes de la naturaleza.
Asesórese bien antes de partir, ya que en esta área de Chiriquí
no hay muchos hoteles y pocas casas de hospedaje. Atrévase a descubrir
esta tierra de grandes aventuras.
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