Hitos
móviles
En
la frontera entre Panamá y Costa Rica fueron destruidos y movilizaron
los hitos, lo que permite la apropiación indebida de los terrenos.
Aunque el problema se ha resuelto pacíficamente, por acuerdos
entre ambos países, no se ha definido con claridad qué harán con
las familias ticas y panameñas que han sido afectadas por los
trabajos topográficos.
ABDIEL
ZARATE
azarate@prensa.com
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| En el
sector de La Unión, funcionarios de los institutos geográficos
de Panamá y Costa Rica establecen, con el equipo Global Positioning
Systems (GPS), la posición de los hitos con la ayuda del satélite.
LA PRENSA/Demóstenes Angel |
La
apropiación de terrenos y las fricciones entre moradores cercanos
a la frontera entre Panamá y Costa Rica fueron los detonantes
para que ambos países tomaran la decisión de delimitar nuevamente
sus áreas.
Para terminar con las fricciones, la solución fue volver a colocar
los hitos que, según las constantes quejas de panameños y de ticos,
han sido destruidos o movilizados para apropiarse de áreas que
no les pertenecen.
Aunque los límites están bien definidos en los tratados internacionales
y son conocidos por ambos países, la disputa es compleja, debido
a que costarricenses y panameños han sembrado y construido desde
hace varios años en terrenos que no son de su país.
Según estudios realizados por el Instituto Geográfico Nacional,
Tommy Guardia, en el área fronteriza hay un 1% de error, porque
en 1944, cuando se definió la línea, los hitos se colocaron a
unos 20 kilómetros de distancia, pero, al crecer la población,
en algunos puntos se perdieron los linderos.
Son tres los sitios donde ha habido problemas: Paso Canoas, Río
Sereno y un punto intermedio entre ambas comunidades, pero poco
a poco y de manera pacífica se ha solucionado el problema a través
de acuerdos.
Entre los acuerdos a los que se ha llegado están: sancionar a
las personas que sean sorprendidas removiendo algunos de los hitos
colocados a lo largo de la frontera; y preparar un proyecto de
desarrollo autosostenible de la zona fronteriza, que tendrá un
costo aproximado de 2 millones de dólares, para mantener actualizada
e identificada la región.
Modelo
de colaboración
La
zona limítrofe entre Panamá y Costa Rica es de aproximadamente
360 kilómetros de longitud y está definida mediante el tratado
Echandi Montero - Fernández Jaén del 1 de mayo de 1941. A partir
de ese año hasta 1944 se hizo la demarcación y se colocaron los
mojones o hitos.
De acuerdo con un informe presentado por la dirección general
de política exterior, en atención a lo estipulado en este tratado
se constituyó el 27 de julio de 1995, la Comisión Mixta Permanente
de Límites entre ambos países, la cual se encarga de estudiar
y materializar todos los aspectos relativos a la demarcación,
densificación y restablecimiento de los monumentos de límites.
Desde la conformación de esta comisión se han realizado varias
reuniones de trabajo: el 4 y 5 de septiembre de 1995; el 30 de
septiembre de 1997; el 21 y 22 de enero de 1999; el 19 de mayo
de 1999; el 26 de abril de 1999 y el 1 de marzo del 2000.
Alfredo Castillero Hoyos, director general de Política Exterior
del Ministerio de Relaciones Exteriores, explica que la delimitación
de la frontera tico-panameña es parte de un programa de común
acuerdo entre ambos países, que se dio para volver a colocar los
hitos en los lugares donde originalmente estaban. Esto se hizo
con la más alta tecnología de los institutos geográficos de ambos
países.
El programa, según Castillero Hoyos, consiste en redemarcar la
frontera porque hay un enorme porcentaje de hitos que han sido
removidos. ‘‘El tiempo de duración es de alrededor de seis años
y costará aproximadamente dos millones de dólares’’.
‘‘En
este trabajo hubo una decisión técnica, sobria y responsable de
parte del Instituto Geográfico Nacional. La manera como ha culminado
y resuelto los trabajos en el área de Río Sereno-La Trinidad es
un modelo de colaboración entre países limítrofes, para resolver
las diferencias que pueden llegar a darse’’, señala Castillero
Hoyos.
¿Qué
sucedió?
El
19 de julio de 1999 el Ministerio de Relaciones Exteriores envió
una misiva al Instituto Geográfico Nacional Tommy Guardia, en
la que solicitó un informe final con los resultados definitivos
y anomalías surgidas en los trabajos de verificación y densificación
de hitos fronterizos entre Panamá y Costa Rica.
Con base en los trabajos topográficos realizados por el Tommy
Guardia (de 1997 hasta el año 2000), entre los sectores de La
Trinidad y Río Sereno, a finales de julio de 1997, a raíz de las
denuncias de los moradores y autoridades del distrito de Renacimiento
y a solicitud del ex director general de política exterior del
Ministerio de Relaciones Exteriores, Marcel Salamín Cárdenas,
se procedió a la inspección para determinar si un globo de terreno,
localizado en La Trinidad, en las cercanías de Río Sereno, estaba
dentro de territorio panameño o en territorio costarricense.
El estudio demostró que el terreno, objeto del conflicto, estaba
en territorio panameño y que es ocupado por una familia tica de
apellido Rojas. La superficie del terreno es de seis hectáreas
más 3 mil 832 metros cuadrados.
En 1997 se requería efectuar una densificación de hitos en área
críticas, en donde la distancia entre los actuales mojones estaba
calculada en un kilómetro y la determinación de la línea divisoria
de aguas no era tan clara como ocurre en algunos sectores.
En sectores como Bella Vista (hito 288 al hito 290) se requería
efectuar un levantamiento topográfico o fotogramétrico a escala
grande; y se requería darle mantenimiento, reparación y colocar
en su puesto original unos hitos.
El 30 de septiembre de 1997 en la ciudad de San Vito de Coto Brus,
Costa Rica, se realizó la segunda reunión de la Comisión Mixta
Permanente de Límites, en donde se llegó a los siguientes acuerdos:
Efectuar una campaña de densificación de mojones en el quinto
sector que menciona el tratado de límites, específicamente entre
La Unión y La Trinidad.
‘‘Con
respecto al terreno ubicado en Bella Vista (La Trinidad) y Río
Sereno, se revisaron los informes y se escucharon las opiniones
de los responsables de los institutos geográficos, quienes determinaron
que dicha área está localizada en territorio panameño, y que ello
será ratificado’’, detalla el informe del Tommy Guardia.
En octubre de 1998 se volvió a hacer una inspección en el área
en disputa y se volvió a concluir que el terreno ocupado por costarricenses
es de Panamá y ‘‘se iniciaron los trámites vía diplomática, para
recuperar ese globo de tierra para evitar futuros conflictos’’,
se dice en el informe en mención.
Peor aún, hay tramos de la línea fronteriza en donde hay terrenos
y viviendas ocupados por panameños que han sido afectados por
los trabajos topográficos.
El último trabajo de campo en la frontera se hizo del 1 al 15
de junio de 1999 y todo quedó paralizado debido a la falta de
presupuesto en ambos países. Otra causa de la paralización de
los trabajos fue el cambio de gobierno en Panamá. En junio del
2000 se iniciaron los trabajos, los cuales ya están concluidos.
El 4 de marzo del 2000, representantes de las cancillerías de
Panamá y Costa Rica se reunieron y elaboraron una propuesta que
aún está en estudio, para mejorar la delimitación integral de
la frontera: la creación de una franja limpia o arborizada a ambos
lados de hasta 40 metros, respetando la integridad de los parques
naturales.
Los
trabajos
El
8 de noviembre del 2000, el Tommy Guardia presentó otro informe
en donde explica las diversas campañas de campo que se hicieron
para definir la línea fronteriza entre Panamá y Costa Rica, específicamente
en Río Sereno y área vecina.
El informe detalla que los trabajos en el tramo la Trinidad -
Río Sereno (hitos 282 al 292) están concluidos y se recuperaron
seis hitos de tercera clase (282-292), de los cuales al 284 le
falta la placa del lado costarricense y al 290 se le reconstruyó
la base.
También se recuperaron cuatro hitos auxiliares de cuarta clase
y se construyeron 68 hitos nuevos, a los que se les colocó en
su parte superior una placa circular de aluminio que indica la
línea fronteriza entre ambos países.
Entre otros trabajos que ya han terminado, se puede decir, que
en 1999 se construyeron 61 hitos nuevos en aproximadamente siete
kilómetros de línea fronteriza. Estos, sumados a los existentes,
dan un total de 71 hitos.
Aun cuando los trabajos están concluidos, falta definir conjuntamente
con la parte costarricense la situación del área comercial en
la frontera, donde se han encontrado varios hitos.
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