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Un rincón muy especial
TEXTOS:
HARRY CASTRO STANZIOLA
Fotografías:
Todos los derechos
reservados
por R. López Arias.
planas@prensa.com
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Nos encontramos en la Calle Tercera del Barrio de San Felipe
con la Plaza de Bolívar. Podemos tan sólo apreciar una pequeña
superficie de esta última, así como de la Iglesia de San Francisco.
En donde está hoy la plaza, antes existían algunas viviendas
que fueron desapareciendo por causa de los frecuentes incendios,
y en especial, el de 1756. Desde 1883 existía la plaza, diferente
a la actual, pero ya con el nombre de Bolívar. El edificio
que sobresale es el que fue erigido para ser la sede del Colegio
de los hermanos Cristianos de San Juan Bautista de la Salle,
venidos de Francia. La edificación constaba de tres bloques
conocidos como el Juana de Arco, el Juan Bautista de la Salle
y el de la Constitución. Los planos fueron elaborados por
uno de los hermanos de nombre Enesto (así aparece en los planos),
otros dicen que era Emilio. El edificio fue construido poco
a poco a partir de 1904 y terminado en 1930. A la izquierda,
y aun cuando bastante oscura, se ve una casa de dos pisos
que pertenecía en esos tiempos a Victoriano Endara Andrade,
hermano de Carlos, nuestro fotógrafo, quienes habían venido
desde su país, Ecuador. Victoriano se casó con una dama de
apellido Paniza, y allí, durante cierto tiempo, tuvo su hogar.
En la planta baja quedó también la tienda de un popular ciudadano
chino, conocido como Foncho. Como dato curioso se puede señalar
que el Bolívar que aparece en la estatua, es el único que
aparece cubierto con una gran capa, saco leva, chaleco y un
pañuelo en el cuello, es decir, con ropa de civil. Magnífica
la idea del escultor, ya que nos muestra al idealista y revolucionario
y no sólo al militar. |
El
área que ocupó desde sus inicios, en el siglo XVII, el Barrio
de San Felipe, era relativamente reducida, por eso, cada centímetro
de tierra, sobre todo a medida que la ciudad iba creciendo, adquiría
enorme prestancia y significación.
Pero hubo lugares que desde los inicios eran de enorme importancia.
Tal como los alrededores de la Plaza Mayor, hoy de la Catedral,
la Punta de Chiriquí, actualmente las Bóvedas, la Plaza de Francia
y otras. Tal es el caso del rincón que aquí les presentamos.
En
este último se instalaron los miembros de la comunidad religiosa
de los Franciscanos, quienes ya habían llegado a Santa María La
Antigua del Darién, junto a los primeros conquistadores. Después
laboraron en la primitiva ciudad, hasta su incendio y destrucción,
cuando se trasladaron hasta lo que hoy es nuestra ciudad capital.
Fundaron entonces un convento en parte del sitio que aquí les
mostramos; existió también el llamado Hospital de Extranjeros,
regentado por hermanas de la comunidad de San Vicente de Paul,
quienes todavía trabajan al lado de los más necesitados.
En el interior del edificio que aquí vemos se reunió el Congreso
Anfictiónico, idea de Bolívar, en 1826. También estuvo el cuartel
del batallón 1o del Istmo; se reunió nuestra primera Asamblea
Constituyente, existió el primer teatro de representaciones vivas,
hubo 6 diferentes colegios y fue ocupado por una plaza que rinde
permanente agradecimiento al Libertador y que fue inaugurada el
25 de julio de 1926, centenario de la reunión del Congreso Anfictiónico.
De todo ello queda algo, pero según los planes actuales, habrá
más.
Además, para muchos lectores, ese entrañable rincón, por razón
de su iglesia, los colegios, el teatro, que no se alcanza a ver,
el parque y las viviendas vecinas, exaltará sus recuerdos, mas
la loca de la casa, la imaginación, hará lo que pueda faltar.
Que gocen todas esas remembranzas, son los mejores deseos de Raíces
en esta nueva ocasión.
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